Leyendas de Toledo

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Leyendas de Toledo

«En esta sección llamada ‘Leyendas de Toledo’ iremos publicando las leyendas, fábulas y cuentos que vayamos recogiendo de las visitas que vamos haciendo por la Ciudad Imperial de Toledo. Recordad que podéis colaborar en esta sección, ya que juntos desplegaremos más contenidos»

Índice

FICHA TÉCNICA

  • Titular: Leyendas de Toledo.
  • Situación: Por toda la ciudad.
  • Ciudad: Toledo.
  • Comunidad: Castilla la Mancha.
  • País: España.
  • Guía de Toledo: Diego Calderón.
  • Coordenadas GPS Inicio: Plaza de Zocodover.
  • Latitud: 39º 51′ 34» N.
  • Longitud: 4º  01′ 17» W.
  • Fotomontaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Autores de Leyendas: Varios Autores.

 

Leyendas de Toledo

Vamos a dar paso al conocimiento de antiguos relatos de la ciudad imperial. Las Leyendas de Toledo nos llevarán atrás en el tiempo, en la historia y en la ciudad. Conoceremos pasajes y mitos, personajes y tradiciones que nos llevarán a conocer y saber más de nuestra ciudad.

Situación

Hay que tener en cuenta que cualquier lugar, sitio o curiosidad de Toledo es viable, aquellas historias que nos contaban nuestros abuelos siempre serán bienvenidas. Nos encontramos en la «Ciudad Imperial de Toledo» en Castilla la Mancha (España).

Un paseo entre la fantasía y la realidad

Cada leyenda, fábula, cuento o relato refleja el conocimiento o la manera de contarlo de cada persona, por lo que nosotros no compartimos necesariamente toda la información descrita, ya que algunas personas pueden aportar datos erróneos o desproporcionados. Que cada cual lo juzgue a su manera. Por otro lado, siempre respetamos lo contado, ya que estas personas han compartido sus relatos con todos nosotros y «de bien nacidos es ser agradecidos».

casa del diamantista toledo

Leyenda: Una Noche Toledana

«Amrú, ya en calidad de gobernador toledano, preparó grandes festejos y un banquete al que fueron expresamente invitados los caballeros en cuestión, los cuales, según iban llegando a la residencia oficial, eran conducidos a las dependencias del matadero»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Una Noche Toledana.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo I.
  • Lugar de la Leyenda: Paseo de San Cristóbal.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Paseo de San Cristóbal. Latitud. 39º 51′ 18» N. Longitud. 4º 01′ 39» W.

 

Leyenda

El referido Amrú, como fiel servidor que era del rey Alhaquem I, fue el que derrotó a un tal Obeídah, cuando éste, como Walí (gobernador) de Toledo, se había rebelado contra dicho rey. A título de compensación o premio por tan brillante servicio, Amrú solicitó para su hijo la plaza que quedaba vacante. Y fue así como el joven Jusuf llegó a ser Walí (gobernador) de la ciudad, cargo que ejercería despóticamente guiado por su inepcia, por su instinto sanguinario y por su apego a las juergas tumultuosas.

Sometió a los toledanos a toda clase de vejaciones, abusivas imposiciones tributarías y a calamidades sin fin, razón por la que los principales caballeros de la ciudad decidieran deponer al libertino tirano y encerrarlo en la Alcazaba, donde hoy está el Alcázar. Informado Alhaquem I por los mismos nobles, el rey decidió nombrar a otro gobernador que actuase con más prudencia y rectitud, decisión que aprovechó Amrú para ofrecerse el mismo con la promesa de deshacer y enmendar los errores de su hijo.

Ya os podéis figurar el resultado de la operación, por una parte, liberar a su hijo (quién fue nombrado alcaide de Tudela como «castigo» ejemplarizante), y por otra, tener bajo control a aquellos osados rebeldes, cuya completa relación le fue facilitada por el propio Jusuf antes de partir para Navarra.

Así las cosas, sólo cabría esperar la ocasión para llevar a cabo una venganza colectiva, ocasión que llegaría poco después, con el anuncio del paso por Toledo del príncipe Abderraman, hijo de Alhaquem.
Amrú, ya en calidad de gobernador toledano, preparo grandes festejos y un banquete al que fueron expresamente invitados los caballeros en cuestión, los cuales, según iban llegando a la residencia oficial, eran conducidos a las dependencias del «matadero»
Al día siguiente todo el pueblo de Toledo mahometanos, hebreos y cristianos. Las tres comunidades. Pudo contemplar horrorizado el macabro espectáculo. ¡Cuatrocientas cabezas colgando de las almenas en señal de advertencia¡ ¡No más rebeliones!.

Leyenda: La Roca Tarpeya

«El flechazo fue fulminante, tan enamorada quedó esta Tarpeya Toledana, cuyo verdadero nombre era de Octavíla, que tras repetidas y secretas visitas a la celda de sus amores decidió ella misma quiso abrazar el cristianismo»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: La Roca Tarpeya.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo IV.
  • Lugar de la Leyenda: Casa-Museo de Victorio Macho.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Casa-Museo Victorio Macho. Latitud. 39º 51′ 21» N. Longitud. 4º 01′ 50» W.

 

Leyenda

Clonio, un joven cristiano que fue encerrado en esta prisión toledana durante la misma persecución que llevó a la joven Leocadia a las mazmorras de la fortaleza principal, la ordenada por Diocleciano.

Clonio, en lo mejor de su vida y cierta mente agraciado por la naturaleza, causó la admiración de la hija del alcaide de la prisión. El flechazo fue fulminante, tan enamorada quedó esta Tarpeya Toledana, cuyo verdadero nombre era de Octavíla, que tras repetidas y secretas visitas a la celda de sus amores decidió ella misma abrazar el cristianismo, religión que sin duda tendría que unir su destino al del prisionero. Si tenemos presentes las inhumanas relaciones que existían entre gobernantes y gobernados en la antigüedad y las de los despotismos de cualquier tiempo histórico, la romántica leyenda no tenía mas remedio que terminar en tragedia: él fue condenado a rodar por los peñascos y ella a morir de pena.

la roca tarpeya museo de victorio macho toledo

Leyenda: La Casa de las Cadenas

«Día tras día y sin parar, el sonido que se escuchaba en la Calle de Las Bulas no era otro que el martillo del judío golpeando el yunque… forjando cadenas»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: La Casa de las Cadenas.
  • Lugar de la Leyenda: Casa de las Cadenas.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Casa de las Cadenas. Latitud. 39º 51′ 27» N. Longitud. 4º 01′ 43» W.

 

Leyenda

Cuenta la leyenda que en sus sótanos vivía un forjador judío. Un maestro en trabajar el hierro. Su arte era tal, que las mejores espadas, las mejores rejas y los mejores trabajos salían de su fragua.

Pero lo que más le gustaba, en lo que este judío ponía más empeño era en forjar grandes cadenas.
Cadenas que servían para apresar a los cautivos de las guerras, grilletes para los reos.
Desde primeras horas de la mañana y hasta bien entrada la oscuridad en Toledo, día tras día y sin parar, el sonido que se escuchaba en la Calle de Las Bulas no era otro que el martillo del judío golpeando el yunque… forjando cadenas.

Cuando el martillo se detenía, el silencio de la noche se volvía a romper al acercarse los carruajes por la Plaza de Valdecaleros hacia esta casa, donde se cargaban las pesadas cadenas, que según dicen, eran transportadas hacia Granada.

¿Quién sabe si las que penden de San Juan de Los Reyes son las forjadas por este hombre?

la casa de las cadenas toledo

Leyenda: El Hombre de Palo

«Juanelo creó un autómata con forma humana hecho de madera (de palo), que recorría las calles, según unas versiones pidiendo limosna para su creador, y según otras para, con una escudilla, recoger la comida que la beneficencia entregaba a los indigentes»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: El Hombre de Palo.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XVI.
  • Lugar dedicado: Calle Hombre de Palo.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: F. Javier Arias Manzano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Calle Hombre de Palo. Latitud. 39º 51′ 28» N. Longitud. 4º 01′ 26» W.

 

Leyenda

Corría el año de nuestro señor de mil quinientos veintinueve cuando desde Cremona en (IT), llega hasta la corte del emperador Carlos I un genio llamado Giovanni Torriani (castellanizado luego su nombre como Juanelo Turriano). Turriano llega oficialmente como relojero del emperador, pero es mucho más que eso. Es un ingeniero adelantado a su tiempo con una inteligencia impresionante.

Aparte de construir relojes para Carlos I –entre ellos el famoso Cristalino, un reloj astronómico que era capaz de conocer la posición de los astros en cualquier momento- Juanelo consiguió resolver uno de los problemas con los que se había enfrentado la ciudad de Toledo desde que el acueducto romano que traía las aguas desde la presa de Alcantarilla, en Mazarambroz , dejara de surtir del líquido elemento a la ciudad.

Juanelo fue el creador del famoso artificio que lleva su nombre y que fue la maravilla de la ingeniería del siglo XVI. El ingenio, mediante un imaginativo sistema de cazos y ruedas movidos por las aguas del río Tajo, conseguía elevar sus aguas hasta el Alcázar de Toledo, salvando un desnivel de varias decenas de metros.

El artificio y su funcionamiento proporcionaron al ingeniero y relojero fama y popularidad. Pero económicamente supuso su ruina. El ayuntamiento de la ciudad se había comprometido a entregar una cantidad de dinero para quien fuese capaz de poner junto al Alcázar de Toledo una cantidad permanente de agua a disposición del vecindario. Incluso se estipulaba la cantidad: mil seiscientos cántaros diarios.

Para la construcción del artificio se emplearon, según las crónicas de la época, doscientos carros de maderas y más de quinientos quintales de metal que Juanelo costeó a sus expensas, esperando luego resarcirse con la recompensa prometida por el ayuntamiento. Sin embargo, el ayuntamiento, aduciendo las más variopintas causas, nunca llegó a hacer efectiva la recompensa estipulada. O, si lo hizo, fue en cantidad tan menguada que Juanelo, arruinado, terminó sus días en la indigencia.
Y en ese momento es donde enlazamos con la historia del Hombre de Palo. Parece ser que en el ocaso de su vida, arruinado e impedido por su edad para moverse, Juanelo creó un autómata con forma humana hecho de madera (de palo), que recorría las calles, según unas versiones pidiendo limosna para su creador, y según otras para, con una escudilla, recoger la comida que la beneficencia entregaba a los indigentes.

Triste fin para un genio, nunca suficientemente reconocido por la historia y por la ciudad, a pesar de haberle dedicado una calle (la ronda de Juanelo), un instituto de enseñanza secundaria y la célebre y popular calle toledana que recuerda a su autómata y del que la mayoría de toledanos desconoce su origen.

Leyenda: La Virgen de Alfileritos

«Dicha jovencita se detenía allí a diario a rezar una salve en acción de gracias por la curación de su mal, sin sospechar la cercana presencia de un apuesto enamorado»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: La Virgen de Alfileritos.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XVI.
  • Lugar de la Leyenda: Calle de Alfileritos.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Virgen de Alfileritos. Latitud. 39º 51′ 35» N. Longitud. 4º 01′ 24» W.

 

Leyenda

Una bordadora ofreció a aquella Virgen el alfiler con el que, al pincharse, se había producido una infección.

Parece ser, continúa la leyenda, que dicha jovencita se detenía allí a diario a rezar una salve en acción de gracias por la curación de su mal, sin sospechar la cercana presencia de un apuesto enamorado que la seguía todas las tardes con la más sana de las intenciones.

Ya os podéis figurar el resultado: aquello terminaría en boda y en noticia jubilosa para las mocitas casaderas, quienes, desde entonces, no han dejado de traer alfileres a esta Dolorosa con la petición expresa de un novio que las lleve a los altares.

virgen de alfileritos toledo

Leyenda del Cristo de la Luz

«Cuando aquel 25 de mayo de 1.085 Alfonso VI se dirigía al Alficen, al frente de sus victoriosas tropas, el caballo del Rey se arrodilló justo a la entrada de la Mezquita del Cristo de la Luz»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: El Cristo de la Luz.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XI.
  • Lugar de la Leyenda: Mezquita del Cristo de la Luz.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Mezquita del Cristo de la Luz. Latitud. 39º 51′ 38» N. Longitud. 4º 01’27 » W.

 

Leyenda

Se cuenta que a la llegada de los moros, los cristianos, antes de abandonar la iglesia, escondieron la imagen del crucificado en uno de los muros, donde quedó debidamente tapiada con una lamparilla de aceite destinada a iluminar con su luz al crucifijo, cuatro siglos más tarde…

Cuando aquel 25 de mayo de 1.085 Alfonso VI se dirigía al Alficen, al frente de sus victoriosas tropas, el caballo del Rey se arrodilló justo a la entrada de la Mezquita del Cristo de la Luz y, ante el asombro del propio Rey y el de todos los presentes, la piedra que recibiera el impacto del equino empezó a cambiar lentamente su natural color gris granítico por el blanco.

La primera y rápida reacción consistió en proceder a buscar las causas de aquel fenómeno. El resultado, tras derribar la única pared que sonaba a hueco, fue el hallazgo del crucifijo todavía iluminado por la luz milagrosa de la
lamparilla de aceite allí depositada.

Leyenda de Alfonso VI

«Cuando Alfonso VI hizo su entrada triunfal en Toledo aquel 25 de Mayo de 1.085, el espectro de Abenzaide planeaba con sus brazos extendidos sobre la comitiva del nuevo rey al que parecía decir ‘hasta nunca jamás’ con suaves giros del cuerpo a derecha e izquierda»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Leyenda de Alfonso VI.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XI.
  • Lugar de la Leyenda: Palacio de Galiana.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Palacio de Galiana. Latitud. 39º 51′ 55» N Longitud. 4º 00′ 18» W.

 

Leyenda

Se levanta el telón y en escena aparece el espectro de Abenzaide, el jefazo alcarreño derrotado y muerto casi dos siglos antes, quién poseído por un incontenible enamoramiento galopaba todas las noches desde Guadalajara hasta el castillo.

Parece ser que cansado de tanto suspirar al píe de las ventanas de su querida princesa, este enamorado espíritu pasó de una actitud perruna a la felina, se vengaría al fin de tan terrible desengaño.

Durante siete noches consecutivas Alfonso VI, de paseo nocturno por los jardines, recibió otros tantos consejos del aparecido fantasma, noticias más que consejos acerca de la manera más conveniente que tenía que usar para rendir la ciudad, esto es, dejándola morir de hambre después de arrasar la campiña toledana con sus cosechas durante siete años consecutivos…

Cuando Alfonso VI hizo su entrada triunfal en Toledo aquel 25 de Mayo de 1.085, el espectro de Abenzaide planeaba con sus brazos extendidos sobre la comitiva del nuevo rey al que parecía decir «hasta nunca jamás» con suaves giros del cuerpo a derecha e izquierda. Aun no ha vuelto….

Leyenda: La Peña del Rey Moro

«La Peña del Rey Moro, modelada por los caprichos de la naturaleza en figura de cabeza humana con turbante, dicen, es el espíritu petrificado de un Abul Walíd que, locamente enamorado, salía todas las noches de su tumba para contemplar los lugares donde reposaban los restos de su querida Sobeyha»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: La Peña del Rey Moro.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XVII.
  • Lugar de la Leyenda: Piedra del Rey Moro.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Piedra del Rey Moro. Latitud. 39º 51′ 03» N. Longitud. 4º 01′ 11» W.

 

Leyenda

La tal leyenda, torciendo los hechos, dice: que Alfonso VI resultaría ser de lo más ingrato que imaginar se pueda, ya que haciendo caso omiso, de la muy generosa hospitalidad que lo ofreció Almamún, quién le colmó de honores y le hizo donación de varios castillos y de la estrecha amistad que le unió a Yahía, arrasaba los campos, y martirizaba con el hambre a sus amigos. Es decir, que según esta versión Alfonso VI olvidó atenciones y amistades para agarrarse al dicho de “los negocios son los negocios”.

Al atacar sin piedad alguna, obligó a Yahía a acudir a los distintos reyes de Taifas y a los del norte africano en demanda de ayuda. De África vino Abul Walíd, con la intención de sopesar la magnitud del problema y regresar a su reino para armar el ejército más conveniente. ¿Cuánto tiempo necesitaría, un par de días, quizás tres? Pues no, un solo vistazo bastó para completar su estudio militar, pero como suele ocurrir entre los humanos, Abul se enamoró de Sobeyha, la hermana del rey, y su estancia en Toledo se alargo y se alargo.

Hasta que no hubo declarado su amor a la también guapísima mora no se decidió a regresar a su tierra en busca del ejército que más convenía para la solución del problema, ya no marcharía como simple estratega, lo haría también como enamorado.

Pasado el tiempo y conquistada Toledo por los cristianos, Sobeyha había muerto de tristeza y Yahía había partido para Valencia. Cuando el príncipe africano se acercaba a Toledo con su potente ejercito, Aben, uno de esos forzudos esclavos que solían tener las princesas moras, salió al encuentro del apuesto guerrero africano a quién dejó bien enterado de la caída de Toleítula y de la desaparición de su amada, la que antes de morir le había encargado hacerle saber que moría por el dolor que le afligía la ausencia de su amado.

¡Para que mas! Abul Walíd ya no se movió jamás de allí, acampó sus ejércitos y día tras día, contemplaba la ciudad erguido sobre las peñas situadas por encima de la Ermita de Nuestra Señora del Valle. Hacía planes para la reconquista de Toledo… Informado Alfonso VI, a la sazón en campaña por otras tierras, encargó a su Alférez, o general, Don Rodrigo Díaz de Vivar (El Cid), atacase a aquellos africanos y los persiguiese hasta echarlos al mar.

Este gran personaje, listo como el solo, eligió una tranquila noche para caer con mil guerreros sobre el adormecido campamento moro y sembrar el desconcierto entre los mismos sarracenos, quienes en las tinieblas de la oscuridad se mataron unos a otros. Abul Walíd, muerto en aquella refriega, fue enterrado por los supervivientes en aquel mismo lugar cumpliendo así la ultima voluntad del difunto príncipe. La Peña del Rey Moro, modelada por los caprichos de la naturaleza en figura de cabeza humana con turbante, dicen, es el espíritu petrificado de un Abul Walíd que, locamente enamorado, salía todas las noches de su tumba para contemplar los lugares donde reposaban los restos de su querida Sobeyha. Y dicen también que en un momento de insoportable dolor, rogó a su Dios le permitiera quedarse en aquel lugar para siempre. Su ruego fue escuchado, y ahí le tenemos.

peña del rey moro toledo

Leyenda: El Callejón del Alarife

«El trabajo de este maestro de obras, consistía en la construcción del Puente de San Martín. Una obra clásica de la época, de claro alzado militar en el medievo con dos torreones almenados defensivos con arcos de herradura. Las obras avanzaban según iban cayendo los días y El Río Tajo sumiso y arrogante se deslizaba por debajo del arco central camino del país luso»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: El Callejón del Alarife.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XIII.
  • Lugar de la Leyenda: Mismo lugar.
  • Ciudad: Toledo.
  • Fuentes: Pablo Gamarra.
  • Autor de la versión: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Callejón del Alarife. Latitud. 39º 51′ 24» N. Longitud. 4º 01′ 38» W.

 

Leyenda

Aquí recogemos una nueva fábula, de nuevo de pluma de Don Pablo Gamarra. Una historia de amor que tuvo a bien, una mujer para salvaguardar el deshonor profesional de su marido.

En tiempos del reinado de Alfonso El Sabio (Siglo XIII) empezaron a barajar la idea de la construcción de un puente que cruzara el Río Tajo y quedara ya por fin en el olvido, el antiguo puente de barcas, de donde aún queda en pie un torreón defensivo y donde tuvo lugar la Leyenda del Baño de la Cava.

Maese Juan el Alarife, fue el maestro de obras, que por aquel entonces vivía en este estrecho callejón, que hoy día se le conoce como Callejón del Alarife y donde se encuentra el obrador de los afamados Mazapanes de Santo Tomé, de fama universal. Aquí pues se encontraba el hogar de Margarita y su esposo, nos cuenta Don Pablo Gamarra.

El trabajo de este maestro de obras, consistía en la construcción del Puente de San Martín. Una obra clásica de la época medieval, de claro alzado militar, ya que en cada extremo se alzan ambos torreones almenados para proteger y dar defensa a la ciudad. El Río Tajo mientras observa como avanzan las obras viajando camino del país luso.

Continúa la leyenda diciendo que… con gran dolor maese Juan confesó a su esposa que cuando retirara los andamios, el puente no aguantaría el peso y se vendría abajo, ya que había cometido un error en la sujeción del arco central del puente.

Aquella misma noche, oscura y sin luna, una sombra deambula por la Calle de San Tomé, despacio y en el más absoluto silencio, oculta bajo una capa detiene su camino ante el cristo crucificado de esta misma calle, clava sus rodillas en el suelo y mirando al cristo implora perdón por lo que más adelante realizará.

La sombra avanza hasta el Puente de San Martín con una decisión firme, mira al cielo y se santigua al mismo tiempo que prende fuego los andamios de madera. Las llamas iluminan la ciudad que duerme como una luminaria del día de San Antón. Las aguas del Río Tajo reciben en su seno la obra y callan para siempre guardando el secreto de esta historia de amor.

Leyenda: Callejón de Bodegones

«El Callejón de Bodegones albergó a principios del Siglo XVII bastantes fisgones y bodegas, de ahí su nombre, donde las tunas estudiantiles se reunían en “comité” a beber un vino y a cantar sus tonadillas para pasar las tardes lluviosas de invierno»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Callejón de Bodegones.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XVI – XVI
  • Lugar de la Leyenda: Mismo Lugar.
  • Ciudad: Toledo.
  • Fuentes: Aguafuertes Toledanos. (Pablo Gamarra).
  • Autor de la versión: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Asesoría Santo Tomé. Latitud. 39º 51′ 25» N. Longitud. 4º 01′ 41» W.

 

Leyenda

Cuenta la leyenda de pluma de Don Pablo Gamarra que el Callejón de Bodegones albergó a principios del Siglo XVII bastantes fisgones y bodegas, de ahí su nombre, donde las tunas estudiantiles se reunían en “comité” a beber un vino y a cantar sus tonadillas para pasar las tardes lluviosas de invierno.

Había pues, según nos hace referencia Don Plablo, un buen número de fisgones, bodegas, tascas y tabernitas en las revueltas que van desde la Calle de Santo Tomé hasta la Plaza de Valdecaleros.

En los comités o reuniones estudiantiles, a veces muy cargados de bombo, bien por los estragos que hacía el tinto de la tierra en los jóvenes, así como por lo vacías que se encontraban las bolsas, sin apenas un real, daban con agotar la paciencia del Maese bodeguero para que aflojaran hasta el último céntimo, ya que en más de una ocasión, estas juergas no se vieron remuneradas.

Poco a poco el número de estudiantes se iba reduciendo, sobre todo a la hora de saldar cuentas, que reiteradamente no paraba de pedir el cantinero, pero cuando la cosa se ponía mal siempre aparecía un destacado estudiante que, con ingenio y maestría, lidiaba el entuerto y terminaba convenciendo al Maese bodeguero, no solo para dejar la cuenta para otro día, sino para que vuelva a llenar los vasos y continuar con la jarana hasta bien entrado el nuevo día.

También nos hace referencia Don Pablo en este «Aguafuerte Toledano», que este joven velador de toda la tuna estudiantil, bien por su locuacidad y habilidad en el manejo de las palabras, se convirtió en uno de los mejores poetas y escritores clásicos de nuestro país: Don Francisco de Quevedo y Villegas.

Leyenda: El Baño de la Cava

«Conseguido el festín, la joven recibiría el sobrenombre de La Cava, que traducido del árabe significa prostituta. Honor mancillado que requería una justa venganza al más puro estilo de la Sippe goda; he ahí las razones que asistieron a la defección de Don Julián»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: El Baño de la Cava.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XI.
  • Lugar de la Leyenda: Torreón del Río Tajo.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Baño de la Cava. Latitud. 39º 51′ 29» N. Longitud. 4º 02′ 04» W.

 

Leyenda

El conde Don Julián, con alto cargo en el norte africano, había enviado a su hija Florinda a la corte toledana en la que sin duda podría encontrar mejores partidos y una más refinada educación, La hermosa doncella acostumbraba a bañarse al píe de aquel puente de barcas, que entonces había en los parejos del actual Puente de San Martín, y del que aún se conserva una parte de su cordón defensivo y uno de los torreones de enganche.

Un buen día, Don Rodrigo descubrió el apetitoso cuerpo de Florinda y, como hombre que acostumbra a alcanzar todo lo que apetece o interesa, se dispuso a degustarlo al precio que fuera… Conseguido el festín, la joven recibiría el sobrenombre de La Cava, que traducido del árabe significa prostituta. Honor mancillado que requería una justa venganza al más puro estilo de la Sippe goda; he ahí las razones que asistieron a la defección de Don Julián.

…Continua la leyenda con una segunda parte más tenebrosa. Florinda bajaba al río a diario a llorar sus «vergüenzas», penitencia que no interrumpió hasta caer muerta de dolor en aquel mismo lugar.

Poco después los vecinos comenzaron a ver dos fantasmales espectros que aparecían en lo alto del torreón, figuras difuminadas de hombre y mujer que permanecían toda la noche con la vista clavada el uno en el otro Esta escena se sucedía de tiempo en tiempo y siempre coincidía con terribles tormentas y riadas que arruinaban les cosechas de los pobres colonos ribereños quienes guiados por su fe acudieron a un santo ermitaño de los cerros cercanos a pedirle se pusiera en oración y rogase a Dios el fin de tan siniestras apariciones.

Cuando el viejo ermitaño se dispuso a orar, la misma Florinda se le apareció para rogarle, también ella, intercediera con sus rezos en favor de su alma arrepentida. Y el milagro se produjo; los despojos de Florinda, cuyo cuerpo había quedado abandonado en el torreón desde su fallecimiento, se recompusieron con la misma hermosura de su juventud y, ante las maravilladas miradas de los fieles toledanos, aquel atractivo cuerpo avanzó pacíficamente hasta sumergirse en las aguas del Río Tajo. Desde entonces nadie ha vuelto a ver fantasmas por allí. Florinda había sido perdonada.

Don Rodrigo murió o en la Batalla del Guadalete, la que abrió a los musulmanes las puertas de España, o algo mas tarde, en cualquiera de las subsiguientes refriegas mas al interior. No se sabe con el rigor que requiere la historia.

baño de la cava toledo

Leyenda: El Puente de San Martín

«Aquella noche, viendo su mujer el pésimo estado de ánimo en el que se encontraba aquel hombre, y una vez al corriente del problema se dirigió al puente en obras cuando dormía todo el personal, trepó y cruzó valientemente por aquel enorme tinglado del maderamen de los andamios hasta conseguir llegar a las mismísimas bases y prender fuego a todo el conjunto»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: El Puente de San Martín.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XVIII.
  • Lugar de la Leyenda: Mismo lugar.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Puente de San Martín. Latitud. 39º 51′ 24» N. Longitud. 4º 02′ 02» W.

 

Leyenda

Se cuenta que el buen alarife erró en los cálculos y consciente del inevitable hundimiento del arco central cuando retirase las cimbras. Se encerró en casa con el consiguiente desasosiego. Aquella noche, viendo su mujer el pésimo estado de ánimo en el que se encontraba aquel hombre, y una vez al corriente del problema se dirigió al puente en obras cuando dormía todo el personal, trepó y cruzó valientemente por aquel enorme tinglado del maderamen de los andamios hasta conseguir llegar a las mismísimas bases y prender fuego a todo el conjunto.

El estrépito causado por el hundimiento del arco central despertó a la vecindad de Toledo, y como resulta que a nadie se le pasó por la imaginación, ni a los terroristas como agentes de tan tremendo desaguisado, todo quedo en mero accidente, circunstancia que permitió al arquitecto salvar su reputación y poner mas cuidado en la realización definitiva de su proyecto original.

Continúa la leyenda con el relato del arrepentimiento de aquella valiente mujer y buena cristiana, y añade que pidió audiencia al arzobispo con el fin de confesarle su pecado, y que el prelado, todo comprensión, perdonó el atentado ordenando se colocase la efigie de la dama en la clave del arco.

¿Veis aquella figura de piedra blanca?. Pues suponed que es ella misma y tan contentos. La tal figurilla, por culpa de la erosión, ¿a quién representa? Quizá al propio Don Pedro Tenorio, o quizá a San Eugenio. Nadie lo sabe.

Leyenda: Las Cuevas de Hércules

«Custodiando los tesoros que el mismo Hércules había depositado en el fondo de Cueva, se dispuso a derribar una a una las siete puertas que cerraban el camino de las riquezas a cualquier osado dispuesto a apoderarse de ellas»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Las Cuevas de Hércules.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XI.
  • Lugar de la Leyenda: Mismo lugar.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Cuevas de Hércules. Latitud. 39º 51′ 30» N. Longitud.4º 01′ 27» W.

 

Leyenda

Dice que el tal Don Rodrigo, creía más en el poder que emana de la posesión de riquezas materiales que en aquel que se desprende de las acciones de un buen gobierno, ¿Sería esa su máxima?

Los toledanos inventaron la leyenda de un rey codicioso que, venciendo los grandes temores a los múltiples monstruos y espíritus que moraban en la cueva, custodiando los tesoros que el mismo Hércules había depositado en el fondo de la misma, se dispuso a derribar una a una las siete puertas que cerraban el camino de las riquezas a cualquier osado dispuesto a apoderarse de ellas; y no era para menos, pues se trataba de un montonazo de joyas con las más grandes y puras piedras preciosas, todo un dineral en monedas de oro, y… nada menos que la Mesa de Salomón, construida con rico jaspe y sostenida por 3 ó 5 píes de pura esmeralda.

Ya nos podemos figurar como se sentiría Don Rodrigo con tan solo imaginar la posesión de aquel tesoro…, ¡el dueño del mundo!. Sin hacer caso a las noticias que circulaban por Toledo acerca de los sucesivos avariciosos que habían emprendido la aventura, sin que hubieran regresado jamás, tomó la decisión de ser el mismo el que pusiese fin a tan ingenuos temores; uno a uno fue rompiendo los siete grandes candados que cerraban las puertas hasta que abierta la ultima ¿sabéis lo que encontró?. Pues solamente un cofre con un sencillo pergamino en su interior notificándole que…

«Rey has sido por tu male, que el rey que esta casa abriere a España tiene quemare».

cuevas de hercules toledo

Leyenda: El Mazapán

«Cuenta esta vieja Leyenda de Toledo que las Monjas del Convento de San Clemente buscando la forma de saciar el hambre -que en aquella época era terrible- tenían en su despensa unos sacos de almendras traídas de los cercanos cigarrales y otros tantos de azúcar, no sabían que hacer con ellos y al mezclarlos prepararon una pasta, dando con la receta del Mazapán.»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Leyenda del Mazapán.
  • Lugar de la Leyenda: Ciudad de Toledo.
  • Ciudad: Toledo.
  • Fuente: Don Luis Moreno Nieto.
  • Autor de la versión: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Convento de San Clemente. Latitud. 39º 51′ 30» N. Longitud. 4º 01′ 38» W.

 

Leyenda

Aquí rescatamos del olvido, La Leyenda del Mazapán de puño y letra, esta vez, del Cronista Oficial de la Provincia de Toledo: Don Luis Moreno Nieto, que nos la cuenta más o menos así…

Tras la conquista de Toledo por los árabes, y lo asolada que se encontraba la ciudad, trajo consigo las enfermedades -la peste sobre todo- y la fiel compañera de los días tras las batallas: la hambruna.

El hambre se apoderó de cada rincón de la ciudad, de cada calle y de cada casa. Cuando los hombres salían a por comida para sus familias, llegaban con las manos vacías, no quedaba nada más que miseria por donde quiera que fueran.

Cuenta esta vieja Leyenda de Toledo que las Monjas del Convento de San Clemente buscando la forma de saciar el hambre -que en aquella época era terrible- tenían en su despensa unos sacos de almendras traídas de los cercanos cigarrales y otros tantos de azúcar, no sabían que hacer con ellos y al mezclarlos prepararon una pasta, dando con la receta del Mazapán. Según sigue este cuento, de esta forma evitaron que los toledanos se murieran de hambre, ya que corrió como pólvora el invento y así pudieron resistir hasta días más felices.

En fin, no deja de ser una Leyenda de Toledo como tantas otras, ¿Fantasía o Realidad? Según las fechas en que se manejan los datos, no cuadran los años con el convento y las almendras de los cigarrales, bien recuerdo de niño cuando las cogíamos, que de dulce tenían poco, que cada cual saque sus conclusiones.

el mazapan de toledo

Leyenda: La Mezquita de Afuera

«Un buen día llego hasta el la noticia de estarse preparando un diabólico plan por parte de algunos correligionarios suyos, se trataba de impregnar los pies del Cristo con un potente veneno que sin duda, habría de matar a los devotos que diariamente se acercaban a besarlos»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: La Mezquita de Afuera.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XI.
  • Lugar de la Leyenda: Mismo lugar.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Mezquita del Cristo de la Luz. Latitud. 39º 51′ 38» N. Longitud. 4º 01’27 » W.

 

Leyenda

Un judío llamado Abisaín no podía disimular su odio creciente a todo lo que hiciera referencia a Jesucristo, ya que, como todos sabemos, la venida de Cristo al mundo rompió la tradición y la religión seguida por los judíos, ruptura que supuso entre ellos la aparición del núcleo cristiano, que rendirá culto a un falso Mesías.

Pues bien; un buen día llego hasta el la noticia de estarse preparando un diabólico plan por parte de algunos correligionarios suyos, se trataba de impregnar los pies del Cristo con un potente veneno que sin duda, habría de matar a los devotos que diariamente se acercaban a besarlos.

Cuando todo contento marchaba hacía la ermita con el propósito de gozar con el exterminio de sus enemigos, uno de los autores salió a su encuentro para aconsejarle que cambiara de rumbo y huyera lo más rápido posible, ya que la imagen del crucificado retiraba el píe siempre que se aproximaban los labios de los fieles.

Y ya se sabe, descubierto el veneno…, persecución de judíos. Todo el día estuvo vagando por los campos de Safont. Ya anochecido regresó a su casa por la Puerta de Valmardón con el fin de pasar por la ermita de aquel Cristo que seguía condenándolos al destierro. Este Cristo traidor merecía ser eliminado «desvariaba Abisaín» y para conseguirlo no se le ocurrió mejor cosa que clavarle un dardo con la incontenible furia del fanático. El Cristo, de madera y de reducidas dimensiones, lanzó un gemido al recibir el golpe y cayó al suelo apagando la lamparilla que le alumbraba con su luz y le daba su nombre.

Abisaín guardo el crucifico bajo su capa y marchó a su casa con paso apresurado ¿Qué hacer con aquel madero? ¿Quemarle? ¡No! Las llamas atraerían la atención del vecindario a aquellas horas de la noche. De momento no se le ocurrió mejor idea que esconderlo entre las basuras amontonadas en el patio….

Fue a la mañana siguiente cuando Abisaín se llevo la peor y más grande de las sorpresas, unas voces que provenían de la calle interrumpieron su sueño matinal, voces de aquel gentío que acompañaba a los agentes de la autoridad que traían la orden de arrestarlo como ladrón y profanador de la ermita. El hebreo fue condenado a morir lapidado (ya sabéis, a pedrada limpia), Pero… ¿Cómo y porqué fue descubierto con tanta rapidez? Muy sencillo, el Cristo de la Luz no dejó de sangrar por la herida que le había producido el saetazo, sangre que fue goteando durante todo el recorrido hasta llegar al mismísimo basurero en el que fue escondido. Y con seguir el rastro… pues eso.

Leyenda de Santa Leocadia

«Ordenó su encierro en una lóbrega mazmorra de la prisión pretoriana (la misma que ya quedó citada como parte de la fortaleza principal) y se la sometiese a tormento. Fue azotada atada a una columna, lo que lejos de considerarlo como elemento de tortura, Leocadia lo recibía como el gran privilegio de tener el mismo castigo que sufriera Jesucristo»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Leyenda de Santa Leocadia.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo IV.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Casa-Museo Victorio Macho. Latitud. 39º 51′ 21» N. Longitud. 4º 01′ 50» W.

 

Leyenda

¿Quién fue esta Santa, martirizada y muerta en su más tierna juventud?

Perteneció a una notable familia cristiana del siglo IV, su padre, Leocadio, y su tío, Melancio, eran sobrinos del famosísimo obispo de Córdoba, Osio, que presidió el Concilio de Nicea, en el que se condenó a Arrío. En el Toledo Romano, donde nació ella hacia el año 304, su tío ejerció de obispo y su padre de gobernador, nació pues Leocadia en un ambiente de selección social y de abundancias, lo que no impidió que nada más alcanzada su juventud hiciera votos de castidad ante su tío el obispo y se entregara en cuerpo y alma a cumplir con el mandato evangélico de la caridad.

Sus riquezas, lo que podía distraer de su opulenta casa, eran destinadas a sufragar la campaña que había emprendido en favor de los pobres y los enfermos, a los que atendía personalmente sin hacer ascos de las repugnantes heridas de los más afectados.

Cuando la joven Leocadia, más bien la niña, pues al morir no tenía más de quince años, se afanaba en repartir bienes materiales y espirituales con la mejor y más positiva de las funciones sociales, una nueva y cruel persecución contra los cristianos fue decretada por el emperador Dicoleciano, quién, con objeto de contener el constante incremento de aquella secta de sediciosos, envió a Hispania a un no menos cruel gobernador de nombre Daciano.

Este gobernador fue el que interrogó y conminó a Leocadia con presiones de todo tipo a fin de conseguir la abjuración del cristianismo, para presentarla como ejemplo a los sencillos seguidores de la Iglesia cristiana. Varios y tenaces intentos se sucedieron durante largas sesiones sin que la joven mártir consintiese, ni ante los ruegos del padre ni ante las amenazas del cónsul Daciano, quién vencido por tan firmes negativas y acosado por una predicación evangélica, ordenó su encierro en una lóbrega mazmorra de la prisión pretoriana (la misma que ya quedó citada como parte de la fortaleza principal) y se la sometiese a tormento. Fue azotada atada a una columna, lo que lejos de considerarlo como elemento de tortura, Leocadia lo recibía como el gran privilegio de tener el mismo castigo que sufriera Jesucristo.

Finalmente murió, como se ha dicho, con sus labios pegados a la cruz que ella misma grabó en la húmeda roca del calabozo. Sus despojos fueron arrojados a la calle desde lo alto del castillo romano donde fueron recogidos por algunos agradecidos pobres y enterrados en el lugar de la Vega Baja donde más tarde se construyó la basílica de su nombre y donde se apareció a los reunidos en aquel concilio del año 660. La tradición añade algo verdaderamente hermoso, Recesvinto, antes de que desapareciera la Santa, entregó su puñal a San Ildefonso a fin de que este pudiese cortar un trozo de su velo y poder guardarlo como recuerdo.

 

Leyenda del Arroyo de la Degollada

«Zahira era su nombre, quinceañera e hija de un poderoso hacendado musulmán, y por añadidura dueña de un par de ojos morunos, de esos que según es fama, hacen arder a las mismas piedras»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Leyenda Arroyo de la Degollada.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XI.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Arroyo de la Degollada. Latitud. 39º 51′ 10» N. Longitud. 4º 00′ 59» W.

 

Leyenda

Ahora regresemos a aquel victorioso 25 de Mayo de 1.085… Cuando Alfonso VI continuaba su triunfal desfile en medio del entusiasmo de la población cristiana, ya en las proximidades del palacio, en la misma subida del Alcázar de Toledo, un apuesto caballero de la comitiva real, de nombre Rodrigo, cruzo sus ojos con los de una linda joven que curioseaba a través de un bien decorado ajimez, casa rica pues.

Zahira era su nombre, quinceañera e hija de un poderoso hacendado musulmán, y por añadidura dueña de un par de ojos morunos, de esos que según es fama, hacen arder a las mismas piedras.

Don Rodrigo y Zahira se enamoraron tan perdida-mente (y nunca mejor dicho) que no dudaron en escapar, ya que una unión matrimonial entre las dos religiones era cosa impensable por estar vedada tanto por las disposiciones ofíciales como por los convencionalismos religiosos y sociales.

En la madrugada de aquel aciago día, cuando la joven pareja subía al caballo de Don Rodrigo y partió hacía la felicidad, justo en las afueras de Toledo tuvo la desgracia de cruzarse con dos jinetes musulmanes, quienes, por la amistad que les unía con el padre de Zahira, reconocieron de inmediato a aquella enamorada que escapaba con un desconocido…

Ya os podéis figurar lo que sucedería a continuación. Don Rodrigo que espolea a su caballo, los moros tras ellos también a galope tendido y… ¡zas! un golpe de alfanje hizo rodar la cabeza de Zahira tiñendo de rojo las aguas de un arroyo que desde entonces, se conocerá como el Arroyo de la Degollada.

leyenda del arroyo de la degollada toledo

Leyenda de Galiana

«Alojado en el Castillo de Galiana como invitado de Galafre, Carlos no tardó en chiflarse por la princesa, de la que, a su vez, estaba locamente enamorado un caballero moro, jefazo en la vecina Guadalajara»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Leyenda de Galiana.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo I.
  • Lugar de la Leyenda: Castillo Palacio de Galiana.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Castillo-Palacio de Galiana. Latitud. 39º 51′ 55» N.  Longitud. 4º 00′ 18» W.

 

Leyenda

Se cuenta que un príncipe francés, llamado Carlos, había venido a Toledo en misión diplomática. Alojado en el Castillo de Galiana como invitado de Galafre, Carlos no tardó en chiflarse por la princesa, de la que, a su vez, estaba locamente enamorado un caballero moro, jefazo en la vecina Guadalajara.

No hubo más remedio que acudir al duelo. Carlos retó a su rival y el galo recogió el guante, y Galafre autorizó el torneo que tendría como protagonistas a los dos caballe-ros y cuyo preciado premio consistiría en la mano de la guapa princesas la que, por su parte, se había enamorado de Carlos.

La lucha termina con la victoria del cristiano y la Princesa Galiana, rebosante de felicidad, partió para la Francia donde reinó al lado de su regio esposo Carlos el Grande, más conocido por Carlomagno.
(Un tanto exagerados ¿no? Pero es bonito).

castillo palacio de galiana toledo

Leyenda: El Juicio Divino

«La célebre frase: «Allá van leyes, donde quieren reyes», proviene precisamente del disgusto que la citada decisión real causo a un pueblo que hubiera preferido la implantación nacional de sus particulares y tradicionales prácticas religiosas»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: El Juicio Divino.
  • Lugar de la Leyenda: Plaza de Zocodover.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Plaza de Zocodover. Latitud. 39º 51′ 34» N. Longitud. 4º 01′ 16» W.

 

Leyenda

La Plaza de Zocodover, el lugar de toda clase de celebraciones, colmada con una muchedumbre de toledanos ricos y pobres, hembras y varones, viejos y jóvenes… toda la población cristiana acompañada de no pocos hebreos y moriscos como curiosos espectadores, se había preparado para la celebración del juicio divino.

Los dos grandes misales, el romano y el gótico, serían arrojados a una gran hoguera a fin de conocer la sentencia del cielo; el libro que se salvase de las llamas sería el que habría de fijar el rito a seguir en la Iglesia toledana.

¿Qué pasó cuando los dos libros fueron arrojados al fuego por orden del rey allí presente?…

Que el misal mozárabe salió despedido de la hoguera a la velocidad del rayo y el romano ardió hasta quedar hecho cenizas. Desde entonces (1.086) la misa en rito hispano-godo se sigue celebrando en Toledo, y solo en Toledo debido al privilegio concedido por El Vaticano, lo que viene a ser como una traducción de la fogata de La Plaza de Zocodover, ya que poco después el mismo Alfonso VI tuvo que decretar la abolición del rito gótico en el resto de su reino con el fin de armonizar una vez más las relaciones político religiosas.

La célebre frase: «Allá van leyes, donde quieren reyes», proviene precisamente del disgusto que la citada decisión real causo a un pueblo que hubiera preferido la implantación nacional de sus particulares y tradicionales prácticas religiosas. La frase, como se puede apreciar, es una especie de mezcolanza hecha a base de unas gotas de irónica crítica política y un torrente de sentimiento y fe religioso.

Leyenda: Alfonso VIII y la Bella Raquel

«Doña Fermosa, más conocida por Raquel, bella judía toledana. El rey y Raquel, entregados a los placeres del amor en su retiro de palacio, olvidaron por completo el mundo que les rodeaba»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Alfonso VIII y la Bella Raquel.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XII – XIII.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje de Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Plaza de Zocodover. Latitud. 39º 51′ 34» N. Longitud. 4º 01′ 16» W.

 

Leyenda

Alfonso VIII, como ocurre con cualquier ser humano de sexo bien definido, se enamoro de Doña Fermosa, más conocida por Raquel, bella judía toledana. El rey y Raquel, entregados a los placeres del amor en su retiro de palacio, olvidaron por completo el mundo que les rodeaba.

Siete meses de abandono de asuntos tan importantes como los de la guerra santa (hay quién opina que la grave derrota de Alarcos se debió principalmente a aquel retiro de placer adúltero), movieron a los nobles del Consejo Real a tomar la decisión de quitar de en medio a la jovencita.

A tal efecto, organizaron una cacería a fin de hacer sacar a Alfonso de su escondite y…, ya sabéis, poder deshacerse de la bella hebrea, culpable de tanta distorsión política y familiar, termino degollada.
El rey fue rápidamente convencido con fuertes razones de Estado, y tan convencido quedo que arrepentido de los males que había ocasionado (antes rey que humano), se retiro en penitencia a la Iglesia de Illescas, donde también la tradición habla de la aparición de un Ángel que le traía el perdón de los cielos.

Leyenda: La Cruz Verde

«Una vez recuperado de sus heridas, el bueno de Pedro, artesano de profesión y novio de la infortunada, visitaba a diario al padre de la chica para llorar juntos al pie de la cruz»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: La Cruz Verde.
  • Siglo de la Leyenda:
  • Lugar de la Leyenda: Plaza de la Cruz Verde.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje y Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Travesía de la Cruz Verde. Latitud. 39º 51′ 17» N. Longitud. 4º 01′ 15» W.

 

Leyenda

Un mal día, con motivo de una sangrienta reyerta entre cristianos viejos y conversos en el Alcaná, o barrio comercial que tenían los hebreos en el lugar que hoy ocupan los claustros de la Catedral de Toledo, un joven cristiano cayo gravemente herido y a duras penas pudo llegar a casa de su novia, situada en la Plaza de la Cruz Verde.

Como sería de fuerte el espanto sentido por ver a su amado en tan lastimoso estado, que al instante cayó muerta. Una vez recuperado de sus heridas, el bueno de Pedro, artesano de profesión y novio de la infortunada, visitaba a diario al padre de la chica para llorar juntos al pie de la cruz.

Aquel torrente de lagrimas, acabaría convirtiéndose en el riego milagroso que hizo crecer la verde vegetación.

Leyenda: Doña Aldonza y Blanca

«La sentencia, desde luego, no dejó satisfecho al numeroso pueblo allí congregado, como lo prueba el hecho de presentarse de inmediato una sucesión de denuncias contra el despotismo, arbitrariedad y crueldad con las que ejercía su cargo el tal alcaide»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Doña Aldonza y Blanca.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XII y XIII.
  • Lugar de la Leyenda: Plaza de Zocadover.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Montaje y Fotos: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Plaza de Zocodover. Latitud. 39º 51′ 34» N. Longitud. 4º 01′ 16» W.

 

Leyenda

Dicen las crónicas que un buen día, cuando Fernando III escuchaba a su pueblo en plena Plaza de Zocodover, una de las damas principales de la ciudad de nombre Aldonza cayó de rodillas ante su rey con los ojos llenos de lágrimas.

El monarca, tomándola de las manos al alzarla, se interesó de inmediato por su problema: había sido seducida y engañada por Don Fernando Gonzalo, nada menos que alcaide de la ciudad. El rey, convencido de la culpabilidad del sátiro gobernante por la confesión del mismo acusado, tomó la decisión de «condenarlo» a tomar por esposa a Doña Aldonza.

La sentencia, desde luego, no dejó satisfecho al numeroso pueblo allí congregado, como lo prueba el hecho de presentarse de inmediato una sucesión de denuncias contra el despotismo, arbitrariedad y crueldad con las que ejercía su cargo el tal alcaide, denuncias que vinieron a completarse con la de una guapa jovencita, casi una niña, llamada Blanca, también ella había sido seducida y luego tirada como cualquier objeto usado.

Como os podéis figurar, el rey cambió su sentencia y Fernando Gonzalo, el «chulín» conquistador, terminó sus correrías con el hachazo que le propinó el verdugo en el cadalso. Y la cabeza fue presentada en una bandeja a las dos mujeres, las mismas que sostienen el macabro plato que figura en el relieve en piedra blanca que mandaron colocar en la citada Puerta del Sol.

Leyenda: Don Diego de la Salve

«Sintiéndose morir, la noble dama lloró y suplicó a la Virgen de la Esperanza la recuperación espiritual del sobrino juerguista y con su salvación, el mantenimiento del tradicional rezo»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: Don Diego de la Salve.
  • Siglo de la Leyenda: Siglo XI.
  • Lugar de la Leyenda: Iglesia de San Lucas.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Coordenadas GPS:  Iglesia de San Lucas. Latitud. 39º 51′ 15» N. Longitud. 4º 01′ 15» W.

 

Leyenda

Según costumbre centenaria, los sábados por la tarde se cantaba en La Iglesia de San Lucas, una salve a la Virgen de La Esperanza. Doña Ana Romero fiel devota de la imagen, costeaba esta función siguiendo la tradición de sus antepasados, practica en trance de desaparición por no contar con más descendencia que la de un sobrino mucho más mundano que piadoso.

En realidad, Don Diego Hernández, que así se llamaba el caballero, según se desprende del relato era todo un pinta, razón por la que su tía tenia fundamentos más que suficientes como para temer por la desaparición del cántico sabatino.

Sintiéndose morir, la noble dama lloró y suplicó a la Virgen de la Esperanza la recuperación espiritual del sobrino juerguista y con su salvación, el mantenimiento del tradicional rezo. Fallecida Doña Ana y con Don Diego en sus correrías caballerescas y amorosas, la salve a la virgen no podía cantarse más que por los mismos ángeles celes-tiales, pues nadie se ocupó más de ello.

Y así sucedió que, todos los sábados, con la iglesia cerrada, se cantaba aquella salve con creciente asombro de los vecinos al escuchar las melodiosas voces provenientes del interior del templo. La noticia, pronto extendida por toda la ciudad, no tardaría en llegar al descreído Don Diego, quién acosado por la insistencia de uno de sus criados y el recuerdo de las suplicas de su tía, se dispuso a terminar con lo que él consideraba una superchería clerical o un mero producto de la superstición popular.

El siguiente sábado, a las seis en punto de la tarde, la muchedumbre, encabezada por un caballero armado de espada y en posesión de las llaves de la iglesia, pudo escuchar desde la calle la tradicional salve. Don Diego, que no era otro el tal caballero, siguiendo la costumbre del asalto militar abrió las puertas espada en mano, y cual no sería su sorpresa, su gran asombro al encontrarse a la virgen rodeada de un ejercito de ángeles que entonaban la plegaria.

Al caer de rodillas vio también a su tía sobre su propia tumba radiante de felicidad, y una vez finalizada la oración Doña Ana volvió a su lecho mortuorio no sin antes dirigir al sobrino una dulce sonrisa de despedida. Don Diego, converso y contrito, mantuvo la tradición durante el resto de una dilatada vida dedicada a la oración y a la beneficencia por lo que sus paisanos le rebautizaron con el nombre que forma el título de la leyenda: «Don Diego de la salve».

Leyenda: El Cristo de la Vega

«El duelo a espada quedó fijado para la madrugada siguiente en los descampados próximos a La Ermita del Cristo, lugar que presenciaría la clara victoria del toledano Gualtero quien, habiendo derribado a su rival dos veces consecutivas, le ayudó a incorporarse para que continuase batiéndose, ya que, según palabras del vencedor, «un valiente caballero no debe ser rematado tendido en el suelo»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: El Cristo de la Vega.
  • Siglo de la Leyenda: Siglos XVI y XVII.
  • Lugar de la Leyenda: Ermita del Cristo de la Vega.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Santiago Galiano.
  • Coordenadas GPS: Ermita del Cristo de la Vega. Latitud. 39º 51′ 38» N. Longitud. 4º 02′ 04» W.

 

Leyenda

Recordemos en primer lugar sus orígenes como basílica construida sobre el sepulcro de Santa Leocadia. La aparición de la misma santa durante uno de los concilios toledanos en tiempos godos y, como nueva aportación a dichos sucesos, la tradicional procesión que se celebraba todos los domingos de ramos desde la ciudad a la basílica, celebración que aprovecharon los judíos toledanos para abrir las puertas del recinto amurallado y dejar entrar al ejercito mahometano sin necesidad de «disparar un solo tiro». Hasta aquí la primera de las narraciones.

Otra nos habla, ya construida la ermita actual y del Cristo que presidía el altar mayor desclavando su mano derecha para testificar a favor de un hombre que no podía cobrar el dinero que había prestado a un judío usurero en presencia de la milagrosa imagen.

Otra, hace referencia a dos jóvenes de nobles familias cristianas, una andaluza y otra toledana. Aquel, el joven andaluz, residía en Toledo ocupado en vencer la resistencia de una bonita joven; Éste, el toledano, asimismo enamorado de la misma mujer pero con la diferencia de ser correspondido por su paisana.

Cierto día, al coincidir Luis Portocarrero y el Sr. Gualtero que así se llamaban, en la tienda que el famoso espadero Alonso de Sahagun tenía en la calle de las armas los dos caballeros se enzarzaron en una discusión que, de manera inevitable entre los caballeros de aquellos tiempos, terminaría con el consabido, guantazo, y el desafío a muerte.

El duelo a espada quedó fijado para la madrugada siguiente en los descampados próximos a La Ermita del Cristo, lugar que presenciaría la clara victoria del toledano Gualtero quien, habiendo derribado a su rival dos veces consecutivas, le ayudó a incorporarse para que continuase batiéndose, ya que, según palabras del vencedor, «un valiente caballero no debe ser rematado tendido en el suelo».

Don Luis Portocarrero, ante aquel gesto, dio por finalizado el combate, no sin antes rogar a su rival le permitiera estrechar su mano en doble señal de agradecimiento y despedida, puesto que cesaba en sus empeños al tiempo que se disponía a regresar a sus tierras. Concluido el lance, el caballero Gualtero entró en la ermita a dar gracias a Dios, siendo entonces cuando el Cristo allí venerado descendió su brazo derecho en actitud de recoger la ofrenda y de aprobar un comportamiento tan noble como auténticamente cristiano.

Así pues, tradiciones relacionadas con diversas materias (bélicas, financieras, caballerescas…), pero, como se indicó anteriormente, la más estrechamente relacionada con la guerra civil contra los Países Bajos, la que más renombre y fama universal ha dado a esta imagen del brazo caído y la que sin temor a equivocarnos todos tenéis in mente en estos momentos, es la que Zorrilla adornó poéticamente, contando la historia de dos enamorados. «A buen juez, mejor testigo»:

Nos habla de aquel galán, Don Diego Martínez, que prometió casarse con Doña Inés de Vargas, promesa que hizo en la misma Ermita y ante el Cristo de la Vega. Enrolado en los Tercios de Flandes partió para aquellas lejanas tierras a guerrear contra unos súbditos levantados en armas contra su monarca por…, bueno, por varías razones, entre las que destacamos la imposición de la fiscalidad castellana y, sobre todo, la institución de obispados y del Tribunal de la Inquisición, en tierras de fuerte infiltración y asentamiento protestante. Don Diego, sin duda bravo guerrero, tuvo la fortuna de alcanzar el grado de capitán, ¡capitán de los Tercios de Flandes, con la categoría social que le confería en aquellos tiempos!

Como es de suponer, el hombre que regresaba era otro muy distinto de aquel mozo que un día partió hacia lo desconocido, volvía con una nueva personalidad, con una nueva vida repleta de aventuras que, abriéndole horizontes de ámbito continental, le alejaban de todo lo anterior, incluido el honor inherente a las promesas amorosas.
Así las cosas, no es de extrañar que al verse obligado a dar respuesta a las demandas de Inés, nuestro Diego se aferrase al popular dicho del «si te he visto no me acuerdo», y de promesas matrimoniales, pues nada de nada.

Interpuesta la correspondiente demanda judicial por la joven, en la que presentó como único testigo al Cristo que presenció el acto de la promesa; los jueces encargados del asunto preguntaron a tan excepcional testigo sobre la veracidad de lo demandado por Doña Inés. La respuesta ya la conocéis: de la imagen de Jesucristo crucificado empezó a desprenderse su mano derecha, y al tiempo que descendía el brazo, se oyó una voz en las alturas que decía, «Sí, lo juro».

El final os lo podéis figurar; arrepentimientos y, según la mayoría de los autores, la decisión de ambos jóvenes de ingresar una en el convento y otro en el monasterio. No obstante, por tratarse de una leyenda las puertas a la imaginación quedan abiertas y que cada uno ponga el final que le plazca.

Leyenda: La Calle de la Campana

«La revuelta parecía que pronto tendría su inicio, ya que todo estaba preparado. Un grupo con bastantes hombres portando armas y el valor necesario para llevar a cabo tales fines no era suficiente»

Ficha Técnica

  • Nombre de la Leyenda: La Calle de la Campana.
  • Siglo de la Leyenda: Siglos XVI.
  • Lugar de la Leyenda: Calle de la Campana.
  • Ciudad: Toledo.
  • Autor de la versión: Toledodesconocido.
  • Coordenadas GPS: Calle de la Campana. Latitud. 39º 51′ 25» N. Longitud. 4º 01′ 40» W.

 

Leyenda

Esta Leyenda de Toledo, la de La Calle de La Campana, nos llega de pluma del Individuo correspondiente de La Real Academia de La Historia Don Juan Moraleda y Esteban y dice así…

Un día de esos de intenso calor de la Imperial Ciudad, en agosto del año 1520, un grupo de nobles reuni-dos buscando el fresco de los Claustros de la Catedral de Toledo no paraban de cuchichear entre ellos y de dar cuenta de que algo estaban tramando.

No era otra cosa, que intentar reunir las suficientes armas para alzarse en rebelión contra el emperador, «que intentaba posponer los planes de los castellanos».

La revuelta parecía que pronto tendría su inicio, ya que todo estaba preparado. Un grupo con bastantes hombres portando armas y el valor necesario para llevar a cabo tales fines no era suficiente.

Se necesitaban cañones para combatir contra las baterías del «Rey de Romanos» hijo de Juana la Loca y de Felipe el Hermoso, que custodiaban la entrada de la ciudad. Con la idea fija de continuar con la revuelta, el cabecilla se encaminó, con otros tantos, hacia la Iglesia de San Lucas y la Iglesia de Santo Tomé, para descolgar las campanas y con ellas hacer los cañones que necesitaban.

«La Empresa es Justa» dijo el que encabezaba el grupo en lo alto de la torre al intentar descolgar la pesada campana. En ese instante la mayor de ellas se vino abajo y calló desde la alta torre al inicio de la calle, desde ese día, se la conoce a esta calle por el nombre de La Calle de la Campana.

Otras Leyendas de Toledo

  • El Cristo de la Calavera.
  • La Virgen del Sagrario.
  • El Agua de la Virgen.
  • San Pedro Mártir.
  • La Casa de Garcilaso de la Vega.
  • El Taller del Moro.
  • El Callejón de Jacintos.
  • La Casa del Diamantista.
  • La Posada de la Hermandad.
  • San Juan de los Reyes.
  • El Pozo Amargo.
  • El Beso.
  • El día que se iba a hundir Toledo.
  • El Fantasma del Castillo de San Servando.
  • El Torreón y la Reina.
  • El Zapatero y El Cardenal.
  • La Rosa de la Pasión.
  • Los Orígenes de Toledo.
  • San Ildefonso.
  • El Cristo de las Aguas.
  • El Cristo de las Cuchilladas.
  • El Cerro del Bú.

 

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Más Información

Aquí os dejamos más información que os puede ser útil a la hora de planificar la visita a Toledo. Si queréis saber donde comer, que visitar, donde comprar o necesitas saber de alguna dirección o teléfono, en la parte inferior aportamos más información.

Donde Comer

Bar Restaurante Rinconcito Tap Station. Es mejor reservar. Telf. 925 216 013. Ambiente acogedor y calidad precio excelente. Situado en la calle Santo Tomé, número 30 (Zona de Museos junto a la iglesia de Santo Tomé y el Cuadro del Señor de Orgaz). Variedad de Paellas y Arroces, Carnes de primerísima calidad (Entrecot y Chuletón), Pizzas Artesanas, Pescados y mucho más… o si lo prefieres tapas de barra para acompañar nuestras siete variedades de cerveza de barril de la estación de grifos de Rinconcitotapstation.es. Alta valoración en Google y Tripadvisor.

Visitas Guiadas de Toledo

Diego Calderón
Guía Oficial de Turismo de Toledo.
Tdetoledo.com
info@TdeToledo.com
Telf. +34 666 16 70 84.

Compras

Mazapán: Obrador de Santo Tomé. Telf. 925 223 763.
Santo Tomé, 3 (Zona de Museos). Obrador. Mazapan.com

Gastronomía

Los platos típicos de la ciudad de Toledo son Las Carcamusas y la Perdiz a la Toledana. Todo ello regado con los buenos caldos de la región con denominación de origen La Mancha. Y de postre, como no puede ser de otra manera el mazapán.

Teléfonos de Interés

Oficina de Turismo: Puerta de Bisagra s/n. Telf. 925 220 843.
Centro Cívico Casco Histórico: Gracilazo de la Vega, 1. Telf. 925 25 75 29.
Casa de la Cultura: Río Alberche, s/n. Telf: 925 23 25 18.

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Enlaces de Interés

Textos: Varios Autores. Fotos: Toledodesconocido.

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