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El
Pantano de Buendía en bicicleta |
2003 |
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El
sábado 12 de julio el Club
Deportivo “En Ruta” llevó a
cabo una jornada que incluía ruta
en bici, senderismo y baños en una
zona
que nos interesa sobremanera,
el pantano de Buendía. Este mismo año
conocimos el entorno en la ruta de
“Las Caras”: magnífica idea
llevada cabo en un itinerario de
sendas, que recorren obras de arte
talladas en la roca arenisca, junto
al pantano y el pueblo de Buendía.
Pablo
Martínez Espejo.
En
aquella ocasión descubrimos, en la
presa del pantano, un
camino que tiraba río abajo
por una magnífica hoz.
Posteriormente exploramos sobre el
mapa la zona en busca de una posible
ruta en bicicleta y no vimos mas que
una ruta cortita hasta la Ermita de
la Virgen de los Desamparados.
La
mayoría de los que se presentaron
en nuestro punto de reunión para
iniciar la ruta decidieron quedarse
por Cuenca, por estar pronto en
casa, y Alfonso y yo nos decidimos a
investigar. Nuestra idea
era descubrir una ruta más
larga que mostrara los encantos de
esta zona, y pensamos que si en bici
no podía ser, la llevaríamos a
cabo en coche.
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Llegamos tempranito a la
presa del Embalse de
Buendía, y allí
dejamos el coche para
coger las bicicletas,
iniciando la ruta aguas
abajo del Guadiela por
un camino entre cortados
de roca caliza de
extraordinario valor
paisajístico.
Lo más
sorprendente de la Hoz,
además del bosque de
pinos que tenía un
aspecto salvaje, fue la
transparencia verdosa
del río, que tenía
bastante profundidad en
todo su recorrido. La
primera idea que tuvimos
fue que la zona era
estupenda para un
recorrido en barca, a lo
largo de la hoz. Nos
quedamos encantados al
descubrir que la Hoz era
larga y que ganaba en
encanto cuanto más la
recorríamos, parando en
algunas ocasiones para
hacer fotos al paisaje. |
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Embalse
de Buendía desde
la presa. punto de
inicio de nuestra
ruta el 12 de
julio de 2.003 |
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| Tras
llegar a un pequeño
ensanchamiento que hace las
veces de aparcamiento el
camino, cortado al tráfico,
baja una gran pendiente hasta
la Ermita, enclavada en un
paraje de excepcional belleza.
Desde allí vimos que el
camino se cortaba en la Ermita
y decidimos regresar en busca
de un cruce que se encontraba
unos cientos de metros más
atrás. Más que de un camino
se trataba una senda realizada
posiblemente para levantar
postes de la luz, y
creo que casi inviable
para el paso de coches,
incluso todo-terreno. |
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| Mirador
en el inicio de la hoz tras la
presa. esta zona fue una de
las primeras en arder en el
incendio el pasado 31 de julio |
El
agua limpia y pura del
Guadiela transcurría
lentamente entre cortados de
roca caliza y bosque. |
Vista
panorámica del tramo
navegable donde se juntan el
Guadiela y el embalse de
Bolarque. Al fondo se aprecia
el Club Náutico y la
urbanización Nueva Sierra de
Madrid. |
Entre
bosques de pinos, encinas y
matorral mediterráneo de gran
valor subimos por el cerro de
“Las Gaviotas” hasta un
alto llamado “Las goteras”
y divisamos un increíble
paisaje en el que, además de
juntarse los embalses de
Buendía y Bolarque se unía
el Arroyo Javalera o Río de
las Vegas. Descubrimos otros
dos caminos, si se les puede
llamar así, y tras seguirlos
vimos que se cortaban en los
postes de la luz.
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| Vista panorámica del
tramo navegable
donde se juntan el
Guadiela y el
embalse de
Bolarque. Al fondo
se aprecia el Club
Náutico y la
urbanización
Nueva Sierra de
Madrid. |
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Estábamos
absolutamente
rodeados por los
pantanos.
Posiblemente la
mayor sorpresa fue
el descubrimiento
del Club Náutico,
la Urbanización
“Nueva Sierra de
Madrid”, ya en
la provincia de
Guadalajara, y la
presa del “Salto
de Bolarque”.
Pensamos en la
intrincada red de
embalses y presas,
que se mostraban
ahora como parte
integrada del
paisaje, en una
zona boscosa de
gran valor, en
medio de la
escarpada
sierra de Altomira.
Visto que
resultaba
imposible
continuar por
caminos, dejamos
las bicicletas y
nos aventuramos
entre una maraña
de vegetación
dominada por pinos
y encinas con
muchas especies
espinosas hasta
el |
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Club
Náutico y consideramos que la
única manera de seguir con
una ruta en bici sería llevar
flotadores y cruzar a nado el
brazo del embalse.
Para
poder completar la ruta sería
preciso estudiar la zona de la
urbanización al otro lado del
río.
Decidimos
regresar y atajamos por una
senda para bajar a la Ermita
de Nuestra Señora de los
Desamparados. Tras reponer
agua en la fuente y dado que
el calor ya era sofocante nos
dimos nuestro primer baño del
día. Nuestra sorpresa fue
enorme cuando descubrimos
que el agua estaba fría,
y era extraordinariamente
limpia y pura.
| Hasta
el lugar se acercaba
gente encantadora a
comer que nos contó
que, para el día de la
fiesta en la Ermita,
muchos vienen en barco
desde Buendía. También
nos dijeron que hacía
poco que habían
terminado las obras del
embarcadero y que el
agua estaba tan limpia
que se consideraba
absolutamente potable.
Sin duda era el mejor baño
que me había dado hasta
el momento en Cuenca, o
así me pareció. Otra
sorpresa fue la aparición
entre los
impresionantes cortados
más allá de la Ermita,
de varias barcas de
motor a gran velocidad y
una de ellas llevando
con cuerda a un joven
que hacía esquí náutico. |
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| Ermita
de Nuestra Señora
de los
Desamparados. Un
paraje único para
el fervor y la
devoción,
enclavada a pié
de roca. |
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Tras
regresar en bici a los coches
decidimos cruzar por Sacedón,
donde comimos y nos echamos
una cortita siesta, hasta la
presa de Bolarque.
Se
trata de una zona ajardinada
similar al “Salto de
Villalba”, con un río
limpio una presa hidráulica
enorme. La senda que sube a la
presa tiene unos 700 m y el
calor que pasamos para
atravesarla mereció la pena
al descubrir una impresionante
zona de baño, donde muchos jóvenes
disfrutaban de lo que me volvió
a parecer la mejor zona de baño
que conocía. La profundidad
del agua permitía saltos
desde los cortados de roca a
mucha altura y la sensación
al bajar a las frías aguas
del fondo tras el salto era
indescriptible.
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| Zona
donde se juntan el
Guadiela de Buendía,
el Tajo de
bolarque y el
arroyo Javalera o
de las Vegas. Toda
esta vegetación
habrá sido pasto
de las llamas. Las
pendientes
pronunciadas, la
falta de acceso,
el calor, el
viento y la tupida
formación vegetal
de carrasco y
encina han
propiciado esta
catástrofe
natural. |
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Ermita
de Nuestra Señora
de los
Desamparados. La
fuente, las
barbacoas, la zona
de baño y el
embarcadero
completan el
encanto de este
bello rincón
conquense. Quizás,
hasta ahora, la
mejor zona de baño
de la provincia y
posiblemente
devastada
y
contaminada por el
fuego.
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Presa
del salto de
Bolarque, la mejor
zona para la práctica
del esquí acuático
y una
extraordinaria
zona de baño.
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Reconfortados
y frescos bajamos sin tener
que cruzar de nuevo la presa,
continuando la ruta en coche
hasta el Club Náutico de
Albalate de Zorita. La
Urbanización “Nueva Sierra
de Madrid” era una
impresionante zona
de chalets
(posteriormente supimos que
había más de 1.200, y que se
trataba de la mayor de Europa
ocupando unas 1.000 hectáreas).
Al entrar, un guardia de
seguridad tomó nuestros datos
y callejeando descubrimos una
zona que llaman “La
Playa”. En esta zona de baño
había unas estupendas
instalaciones para asar,
merendar y bañarte a la
sombra de enormes pinos y
sobre un mullido césped.
Finalmente fuimos al Club Náutico
y descubrimos muchas
embarcaciones y un verdadero
ambiente marinero y deportivo.
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| La
tormenta, cargada
de aparato eléctrico,
se cierne con
violencia sobre
nuestra seca
alcarria en los
alrededores de
Vellisca. |
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Los
pueblos de alrededor los
habíamos recorrido ya en
anteriores rutas y sabíamos
de la presencia del
castillo y las
ruinas de Zorita de los
Canes y otras zonas de
interés, pero nuestra
jornada llegaba ya a su
fin, y cerca del anochecer
iniciamos el regreso
por el Embalse de
la Bujeda hasta Vellisca.
Nos volvió a asombrar el
paisaje de nuestra
alcarria, sacudida por una
impresionante tormenta con
multitud de rayos que
intentamos captar con la cámara
de fotos. En ese momento
no se nos ocurrió lo
sensible que toda la zona
que habíamos recorrido
era al fuego.… ¡Pronto
lo descubrimos!
El
día 31 de julio se
inició un incendio en la
presa de Buendía. Las
impresionantes imágenes
las vimos en los
telediarios. |
La
espeluznante noticia era que habían ardido 3.000 hectáreas y que el incendio,
sin controlar, se dirigía a la Urbanización.
El 1 de agosto el humo lo veíamos desde la provincia de Albacete al atardecer,
a más de 120 Km. En Motilla del Palancar era tan denso que impedía ver el sol.
Se trataba de una inmensa nube de humo cuya forma recordaba a una gran bruja que
volaba dejando desolación, angustia y amargura. Las noticias no eran
esperanzadoras, se habían quemado ya al menos 5 chalets y el fuego estaba
incontrolado. Los testimonios de los que intervenían en la extinción decían
que jamás habían visto una cosa así. Eran los días más calurosos en “no
se cuántos años”, con un viento seco que daba alas a un fuego inmenso, en
una zona muy escarpada de densa vegetación.
Cada año hay cientos de incendios que son rápidamente sofocados por un
especializado y eficaz grupo de trabajadores que usan muchos medios tanto
terrestres como aéreos, pero raro es el año que no sufrimos algún incendio de
impresionantes proporciones. Me consta que estas personas han trabajado y
sufrido hasta el límite de sus fuerzas en la extinción de este devastador
incendio cuyas consecuencias estarán aún presentes durante muchos años.
Pablo Martínez Espejo
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Fotos
y Textos: Pablo Martínez Espejo. |
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