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Trucos |
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Pegado
de Parches en caliente:
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Después
de lijar la recámara y
aplicar el pegamento, no
tienes por qué esperar
a que la solución se
seque para aplicar el
parche ni esperar
durante el tiempo de
acción de recauchutado.
Con la ayuda de un
mechero quedará el
parche pegado en un
momento. Aplica la llama
sobre el pegamento recién
aplicado y sopla en el
momento en que arda.
Repite varias veces esta
operación hasta que el
pegamento deje de arder.
Entonces pon el parche y
presiona. Quedará bien
pegado al instante. |
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Rueda
Trasera Desgastada
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Si derrapas mucho con tu
bici y tienes gastada la
cubierta trasera, un
truco que
también se usa
para vehículos a motor
es el de poner la
cubierta delantera, que
sufre menos desgaste, en
la rueda trasera y
viceversa. |
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Pintar
arañazos del cuadro
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Cuando
un cuadro tiene muchos
arañazos y desconchones
es conveniente mandarlo
a pintar. Pero, si
queremos reparar pequeños
desperfectos, podemos
emplear la siguiente técnica:
ayudándonos con la
punta de una navaja
limpiaremos cualquier
resto de suciedad u óxido
del metal, con líquido
corrector de escritura (tipp-ex...)
parchearemos el desconchón.
Hay que dar dos o tres
manos de este producto
(esperando unos minutos
entre una y otra) para
conseguir nivelar bien
la imprimación. Con
lija de agua igualaremos
la reparación antes de
proceder a pintarla.
Algunos fabricantes de
bicicletas faciclitan al
comprador un pequeño
frasco de pintura del
color del cuadro; si
este no fuera tu caso
puedes utilizar esmalte
de uñas (los hay de
casi todos los colores)
o, sencillamente,
rotuladores de colores.
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Protector
del tubo diagonal y de
las vainas
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La parte inferior del
tubo diagonal y la cara
interior de la vainas
traseras son muy
proclives a recibir
impactos de chinas y
piedras, por lo que el
deterioro de su pintura
puede ser rápido. Para
protegerlo algunos
fabricantes utilizan una
pegatina transparente.
Si tu bici no posee este
protector puedes emplear
sencillamente cinta
aislante o Airon-fix
para fabricártelo. Si
eres un manitas puedes
fabricarte un auténtico
escudo con una tira de cámara
de aire vieja que pegarás
al bastidor con cola de
contacto. Este remedio
también es válido para
preservar la vaina
derecha del golpeteo de
la cadena. |
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Protector
del manillar por la acción
de las camisas |
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Las camisas de freno o
cambio suelen rozar en
el tubo de la dirección
y acaban por desgastar
la pintura. Para
evitarlo puedes pegar un
trocito de velcro hembra
(el más esponjoso)
justo en la porción de
tubo que está en
contacto con los cables. |
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Crujido
de la potencia en el
manillar |
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Algunas potencias se
obstinan en crujir en el
alojamiento del
manillar. Ello puede ser
debido a que el acople
de la abrazadera de la
potencia no es perfecto
y queda entre ambos un
pequeño juego que
permite este molesto
sonido cuando nos
apoyamos sobre el
manillar. La solución más
sencilla consiste en,
antes de colocar el
manillar en su
alojamiento, poner una
porción de grasa
consistente en la zona
de unión. Si el ruido
persistiera habría que
recurrir a engrosar el
tubo del manillar con
papel de aluminio. Con
una sola vuelta de este
papel habremos acabado
con los
"lamentos" de
la potencia. |
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Extracción
de la potencia |
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No es la primera vez
que, al ir a extraer una
potencia del tubo de la
horquilla, se ha quedado
bloqueada por la aparición
de óxido. Para sacarla,
una vez aflojado el
tornillo de la cuña, la
golpearemos con un mazo
de madera o nylon. Para
evitar el óxido podemos
tapar, con un corcho o
tapón de goma, el tubo
en la parte inferior de
la horquilla (que es por
donde penetra el agua y
barro proyectados por la
rueda delantera). |
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¿Dónde
llevar radios de
repuesto? |
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Cuando he realizado
actividades de aventura
de varios días siempre
he utilizado el interior
del manillar para llevar
varios radios de
repuesto. No olvides
envolverlos en abundante
papel para evitar el
continuo tintineo. |
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¿Cómo
sacar los puños de goma
del manillar? |
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Para sacar los puños de
goma del manillar puedes
utilizar una jeringuilla
llena de alcohol y un
destornillador fino
largo. Con el
destornillador separas
la goma del manillar e
introduces el alcohol a
presión. Para volver a
montarlos, una vez
limpios, volverás a
emplear alcohol. Es
importante no utilizar
la bicicleta en varias
horas ya que el alcohol
disuelve una fina capa
de goma y, hasta que no
se evapora, los puños
no se vuelven a pegar al
manillar. |
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Conservación
de la piel de los
sillines |
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Los sillines de piel
natural reviven cuando
los untamos con
cualquier crema
hidratante de cosmética
(una nivea barata sirve
perfectamente), en
especial después de
haberlos sometido a la
acción del agua o
barro. |
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Golpes
en el plato grande |
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Si te gustan los
senderos trialeros tarde
o temprano pegarás con
el plato grande en
alguna piedra,
deteriorando alguno de
sus dientes. Con la
ayuda de una lima puedes
rectificar el diente dañado
y continuar utilizando
este plato con
normalidad. Hemos
comprobado que, aún
faltandole varios
dientes, un plato
funciona perfectamente. |
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Crujido
de las bielas |
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Algunas bielas, sobre
todo en bicicletas
nuevas, se obstinan en
crujir a cada pedalada.
Antes de intentar
apretarlas "a lo
bestia" las
extraeremos y
aplicaremos en las
cuatro caras del eje
pedalier un poco de
grasa consistente. Es
muy posible que no
vuelvan a sonar. |
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Calas
de los pedales automáticos |
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Antes de cualquier
salida pon unas gotas de
aceite en las calas de
tus zapatillas; el pedal
funcionará así mucho
mejor.
En
los peores días de
invierno, en especial si
circulas por nieve, el
interior de un pedal
automático se congela y
podemos quedarnos con
las zapatillas
bloqueadas. Antes de una
salida en estas
condiciones puedes
rociar el interior del
pedal con un chorro de
anticongelante
concentrado para
radiador de automóviles.
Puedes
evitar que se pegue el
barro en los pedales
automáticos si los bañas
en vaselina derretida
(con calor). Cuando este
producto se enfría
forma una capa
protectora que reduce
las posibilidades de que
el barro se adhiera al
metal.
Cuando
quieras regular a la
perfección las calas en
unas zapatillas nuevas
puedes montar los
pedales en una bicicleta
estática. Este truco
también es válido para
aquellos que nunca hayan
utilizado unos pedales
automáticos y quieran
ahorrarse las primeras
caídas. |
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