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SALIDAS
NOCTURNAS EN BICICLETA:
Mi
primera bici, una “Torrot”
plegable de paseo, tenía
guardabarros, porta equipajes,
dinamo y luz. Cuando necesité
una mayor compré de segunda
mano una
grande de barra y
frenos de varilla, donde estos
accesorios eran muy robustos.
Hace unos 14 años decidí
comprarme una bici de montaña
y me pareció lógico
acoplarle los mismos
accesorios. Fue hace unos 4 ó
5 años cuando comencé a
hacer rutas nocturnas y se
debió a la imposibilidad de
ir en otro momento del día.
Acabada la jornada de
trabajo y/o las obligaciones
familiares salía por rutas
bien conocidas, normalmente
por carreteras secundarias
cercanas a Cuenca con escaso o
nulo tráfico. No me gusta
mucho repetirme y pronto le
perdí miedo a la noche y me
aventuré por caminos incluso
desconocidos. La experiencia
de todo este tiempo saliendo
de noche me permiten,
modestamente, hacer una
reflexión sobre las rutas nocturnas, el equipamiento necesario y ciertas
precauciones a tener en
cuenta.
Ventajas de prepararse para salir de noche:
Comenzaré
intentando explicar por qué
prepararse para poder salir de noche y cuáles son sus ventajas:
- Permite alargar el
período del año para
practicar ciclismo. En
invierno los días son
cortos y no todos tienen
el privilegio de tener un
buen horario de
trabajo o no tener
obligaciones de otro tipo.
- Permite que las rutas
de tarde puedan alargarse
sin riesgo, tanto por
gusto como por avería o
necesidad.
- A todos los que nos
gusta salir a diario nos
permite disponer de una
franja horaria estable,
tanto los días laborables
como los fines de semana.
- Salir habitualmente
de noche supone disponer
de un rato para la reflexión
consciente o inconsciente
con uno mismo. La noche
que te rodea es oscura y
llena de encanto; la luz
de tu bici te enfoca únicamente
una parte delante de ti y
te hace permanecer alerta,
y se produce una comunión
espiritual que te lleva a
un estado próximo al sueño.
Esta sensación puede
echarse de menos incluso más
que la mera sensación de
cansancio físico o
la necesidad de
hacer deporte.
- Te puede ayudar a
mejorar la imagen de ti
mismo pues te permite
afrontar con éxito un
reto que a muchos parece
insuperable. El
miedo a la oscuridad o
a lo desconocido
nos acompaña desde niños.
Salir de noche, afrontando
la falta de luz, el frío,
la soledad … ayuda a
superar otos miedos y a
afrontar la vida con más
empuje, con más ganas.
- Permite disfrutar de
otra manera de entornos
urbanos; cuando casi no
hay tráfico ni gente;
cuando las luces de la
noche jalonan el casco
urbano.
- Es sorprendente lo
distinta que puede parecer
una ciudad de noche.
Pasear en bici de noche
ofrece una amalgama de
sensaciones que van desde
el miedo,
como en ciertas
barriadas donde la bici es
un buen vehículo para
escapar de posibles
riesgos reales o
ficticios, al deleite,
como en
las callejuelas de
cascos históricos con una
iluminación especial, o
en jardines donde puede
disfrutarse del olor de
las flores o el rumor de
las fuentes sin el
chirriar de los coches,
las motos, los niños…Los
colores de las luces de
los carteles
publicitarios, los
reflejos en el agua, las
farolas, los semáforos,
los cruces de calles sin
coches, sin gente;
posiblemente con otros
habitantes de la noche
como los camiones de
basura, los operarios de
riego, los barrenderos,
los costaleros ensayando
la Semana Santa, los
pescadores en el mar, los
camareros recogiendo
terrazas, la gente
enfundada en abrigos y
guantes cerrados, la policía,
el vaho de tu respiración
en manga corta tras una
cuesta, el borracho, la
prostituta, la zona de
marcha donde alguien te
grita
¡ay tú “Indurain”!…
y todo lo ves pasar, nada
es estático en la
bicicleta, salvo ese fondo
oscuro de estrellas o esa
nube tenuemente iluminada
por las luces urbanas que
hace que todo parezca un
escenario de película y
el suave sonido del giro
de tus ruedas bajo los
pies.
- En el monte de noche
se contacta con la
naturaleza de una forma
especial. La luna es la
que marca el entorno. Si
es creciente sale muy
pronto y te muestra los
alrededores. Si es llena o
algo decreciente sale
tarde y puede hasta
deslumbrar. Si hay poca
deja el protagonismo a las
estrellas, que, por la
ausencia de luces
artificiales, pueden
brillar en todo su
esplendor.
La falta o disminución de
visibilidad hace que un
entorno conocido se muestre
diferente. La noche lo hace
diferente.
- El tiempo se
convierte en algo
subjetivo. Una ruta por
carretera puede hacerse
pesada en poco tiempo, y
sin embargo, por un camino
entretenido en una ruta
aunque sea una ruta larga
ni te enteras. Esto mismo
puede ocurrir en una ruta
diurna, pero en ello
interviene más el
entorno, el paisaje. Por
la noche el protagonismo
principal lo tiene
el camino, apenas
unos metros delante de ti.
- Por la noche en
carreteras secundarias
resulta fácil apreciar la
llegada de un coche en
sentido contrario porque
lleva luces y se muestran
mucho antes de la llegada
del mismo. De día no
puedes aventurarte
demasiado en las curvas,
pues cuando menos te lo
esperas viene un coche.
Esto puede ser más
importante en carreteras
secundarias que no tienen
raya en el centro y puedes
encontrar un coche, camión
o autobús encima de tu
lado de la carretera.
- Finalmente, el hecho
de que dependas sólo de
ti, saberte lejos de
pueblos, de coches, de
casas, etc, aviva tu
sentido de la orientación,
la memoria visual y el
conocimiento del entorno,
así como la confianza en
ti mismo y el sentido de
la responsabilidad.
Equipo necesario:
A
continuación se comentará el
equipo que puede ser necesario
para salir en cualquier época
del año en bicicleta por la
noche:
Equipos
complementarios de seguridad:
- Una o dos cámaras
de repuesto.
Dependerá del sitio que
uno tenga
para bultos y la
pericia para reparar
pinchazos en ruta.
- Caja de parches y
desmontables, por si
acaso.
- Teléfono móvil.
Como el número 112 tiene cobertura en todo el territorio, el móvil
es la mejor herramienta de
seguridad en caso de
accidente.
- Una bomba para
hinchar las ruedas.
- Juego de multi-herramientas
de poco peso, mejor con
tronchacadenas.
- Algunos tornillos de
repuesto y un repuesto de
cable de freno y de
cambio.
- Gafas transparentes o
de gran visibilidad. Viene
bien para evitar el
impacto de mosquitos.
- Posiblemente el mayor
riesgo de salir por el
monte de noche sean los
perros sueltos. Los de los
ganados no suelen dar
problemas si no pones en
peligro el rebaño, pero
no te puedes fiar. Hay en
el mercado sistemas electrónicos
que emiten continuamente
ultrasonidos, pero
necesitan revisar las
pilas y un buen
mantenimiento. Existen
también silbatos
especiales. Si sale algún
perro silbas y en teoría
se van. No los he probado
aún, pero parece el
sistema más adecuado.
He oído perros por la noche en
bici en multitud de ocasiones
y jamás he tenido el más mínimo
percance. Incluso he pasado
entre rebaños protegidos por
mastines y se han limitado a
ladrar a cierta distancia. Sí
he tenido algún problema de día,
pues un perro se me enganchó
de la zapatilla.
Luces:
- Una pequeña
linterna, tipo llavero,
con recambio de pila y de
bombilla. Muy útil cuando
tienes que cambiar la
rueda, o hacer algún
ajuste en ruta.
- Luces delanteras. En
el mercado encontrarás
multitud de modelos. Si no
te llega el presupuesto
para comprar una buena
linterna de bici,
incorpora una dinamo. Las
linternas baratillas
suelen ser muy malas, y no
se recomienda su compra.
Se debe buscar un buen halógeno
con batería recargable,
como el Cateye HL-1600.
Aun así conviene llevar
batería de repuesto pues
la autonomía difícilmente,
si ofrece buena luz,
supera 1 hora y media.
De
especial interés puede ser
acoplar la dinamo a la
linterna para recargarla en
las cuestas abajo y en llano,
de esta manera puedes alargar
su autonomía y subirás las
cuestas con buena luz, que es
el problema de la dinamo.
Espero que con el tiempo salgan dinamos más
eficaces, pues es el mejor
sistema para llevar luz en
cualquier momento, sin tener
que acordarte de recargar
baterías e incluso en rutas
largas. En todo caso se debe
llevar una bombilla de
repuesto, pues no es raro que
se fundan en ruta.
- Catadióptricos para
que te vean desde detrás.
- Pilotillo de luces
rojas intermitentes.
Cuantas más lucecillas
tenga mejor. Gastan poca
pila y tienen una autonomía
muy larga. Es una
herramienta fundamental
para que seas visto y su
precio es muy bajo. Se
acopla normalmente a la
tija del sillín. Puede
sacarse con facilidad
de su soporte y
lleva un enganche para el
cinturón o cualquier otra
fijación.
Ropa:
- Suficiente ropa de
abrigo, pensando en cubrir
las necesidades de cada
estación. Posiblemente en
invierno es cuando más
importancia tiene y por
ello la lista de ropa podría
ser esta:
- Guantes adecuados
con posibilidad de añadir
un fino guante térmico
interior. En el mercado
de la bici los hay muy
buenos. Si uno quiere
apañarse de otra manera
un par de tinsulate para
cuando apriete el frío
y un par de forro polar
con buenos agarres a los
puños para los días
normales del invierno.
- Maiot largo y
chaqueta de ciclista de
invierno,
preferentemente de Wind-Stopper,
impermeable y
transpirable. Como es
una prenda cara, si no
llegara el presupuesto
podría servir un forro
polar y un chubasquero
para las bajadas.
- Cubre orejas y braga
para el cuello. Pueden
servir dos bragas.
- Zapatillas de
invierno de ciclista con
cubre-pies de invierno y
calcetines buenos. Es la
parte del cuerpo más
expuesta al frío. También
valen unas botas de
montaña de invierno que
pesen poco.
- Chaleco reflectante.
- En caso de frío muy
intenso un pantalón
chubasquero sobre el
maiot completan la ropa
que se puede utilizar.
Agradecimientos:
Agradezco
al Excmo. Ayuntamiento de
Cuenca
por incluir las salidas
nocturnas en bicicleta dentro
del programa “Esta
Noche Toca” llevado
a cabo en primavera-verano de
2.002.
La
participación de jóvenes a
quien mostrar una nueva
actividad deportiva ha sido
muy satisfactoria y todos han
disfrutado enormemente con
ello.
Me
ha sorprendido encontrarme de
noche con alguno de ellos y
como viajeros errantes nos
hemos saludado con afecto.
Finalmente
os animo a probar. Quedareis
satisfechos.
Pablo Martínez Espejo.
CLUB “EN RUTA”
C/ Alfonso VIII 89
CUENCA 16001
Tfno.: 969 22 97 78
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