Río de la Aceña

Rio de la Aceña. Peguerinos. Ávila. Santa María de la Alameda. Madrid.

Río de la Aceña

En el Río de la Aceña constituirán un desafío para el caminante los fatigosos senderos pétreos. De uno y otro lado del cauce fluvial, por momentos truecan y de los cuales el excursionista aventurero buscará aquel que mejor se acomode a su caminar y sentido y, en esto, vadear el río será una constante en aras de mejor suerte en cada revuelta…

 

FICHA TÉCNICA

  • Titular: Río de la Aceña. Testigo de un Mundo Olvidado.
  • Situación: Sierra de Guadarrama.
  • Inicio: Peguerinos. Castilla y León.
  • Final: Santa María de la Alameda. Madrid.
  • Longitud: 20 km.
  • Desnivel de la Ruta: ?
  • Tipo de Ruta: Lineal.
  • Paisaje, Entorno: Riberas del Río.
  • Equipo necesario: Equipo básico de senderismo.
  • Grado de Dificultad: Media, por lo abrupto del terreno.
  • Retorno: Combinación de vehículos.
  • Horario, Tiempos totales: 6-7 Horas con Río Hornillo.
  • Mayor Altura: Cerro Calamocho, 1436 metros.
  • Mejor época: Primavera, otoño.
  • Cartografía: Mapa Serie L, Hoja 17-21, Servicio Geográfico del Ejército o cuadrícula-mapa 532 del IGN.
  • Empresas de Guías: No hace falta.
  • Coordenadas GPS: Peguerinos.
  • Latitud:   40º 37′ 38» N.
  • Longitud:  4º 13′ 59» W.
  • Autor del Artículo: Luis Fernando Carretero Solana.

 

Río de la Aceña, Testigo de un Mundo Olvidado

 

En los límenes pegueros da sus primeros pasos el Río de la Aceña, nombre asociado a la antigua actividad molinera de aquellos lares, que hoy día, aparte de apaciguar la sed de la cabaña vacuna que por allí campa y ser lugar para las actividades de pesca deportiva, aún ofrece al caminante un espacio retenido en el tiempo, incorrupto y con alma para el deleite del viajero ensoñador. Al transitarlo se experimenta el sosiego y la impronta de un tiempo ya pasado. Un silente espacio sólo alterado por los sonidos naturales. Un rincón lleno de sensaciones. Un regalo para los sentidos. 

 

Sierra de Guadarrama. Ávila. Santa María de la Alameda. Madrid.

 

Situación del Río de la Aceña

 

Entre la localidad de Pegerinos, en Ávila (Castilla y León) y la localidad de Santa María de la Alameda, ya en territorio de la comunidad de Madrid encontramos el Río de la Aceña, testigo de un mundo olvidado.

 

 

Embalse de La Aceña

 

Manumitidas sus prisioneras aguas del pantano de igual nombre, se deslizan ufanas y amenas por encajonado y torticero itinerario que no dejará indiferente al caminante que allí arribe llevado por un romántico espíritu aventurero y que, sin mucho esfuerzo, le hará sentirse como un pionero.

 

Bosques de la Sierra de Guadarrama. Peguerinos. Ávila. Santa María de la Alameda. Madrid.

 

Desfiladero del Río de la Aceña

 

Descendiendo por tortuosa quebrada desde Peguerinos hasta su encuentro con el río Cofio, allá por Santa María de la Alameda Estación, suman más de veinte kilómetros de sereno y agreste desfilar entre pinares, jaras y matorrales y, salpicado de guijarros y ribazos de fresca hierba, serpentea por pedregosas revueltas con más solana que sombra en su estrecho desfiladero.

La trucha, reina indiscutible de estas limpias aguas, da sentido a su cauce y las numerosas pozas con las que deleitarse y que en su discurrir encontrará el caminante, constituyen un aderezo e incitación al refresco. El montaraz Cerro Calamocho será vigía y referente en el transitar del caminante que, con sus altivos 1.436 metros y posición dominante, acompañará con su presencia al explorador de aquellos parajes.

 

Desfiladero del Rio de la Aceña. Peguerinos. Ávila. Santa María de la Alameda. Madrid.

 

Vadear el Río de la Aceña

 

Constituirán un desafío para el caminante los fatigosos senderos pétreos que, de uno y otro lado del cauce fluvial, por momentos truecan y de los cuales el excursionista aventurero buscará aquel que mejor se acomode a su caminar y sentido y, en esto, vadear el río será una constante en aras de mejor suerte en cada revuelta y envite que el Río de la Aceña exhibe.

 

Río de la Aceña. Santa María de la Alameda. Madrid.

 

Espacio para preservar

 

Con certeza, amigo lector, uno de los paisajes más genuinos de pasadas décadas y escasamente hollados que aún quedan en los contornos madrileños para solaz regocijo de aventureros y entusiastas de la más conservada y pura naturaleza. Un espacio para preservar como testigo de otro tiempo que ya escasea en el presente.

Luis Fernando Carretero Solana. Santa María de la Alameda (Madrid), sábado 9 de Junio de 2012.

 

Posdata

 

PD: A lo largo del itinerario aventurero propuesto no encontrará el amigo caminante ninguna tasca, fonda o mesón, ni tampoco figón o bodegón donde apaciguar sed y hambre; por tanto, provéase de buenas viandas el viajero errante y, en disposición para cuando sea menester, el camino con ellas ande.

 

Remanso del río Aceña. Santa María de la Alameda. Madrid.

 

Nota del Autor

 

Para aquellos que dejados llevar de un romántico espíritu aventurero deseen secundar esta propuesta fuera de lo corriente que aquí se trae, provéase el caminante de un mapa de la zona (a título de sugerencia se indican: Mapa Serie L, Hoja 17-21, del Servicio Geográfico del Ejército o, bien, la cuadrícula-mapa 532 del Instituto Geográfico Nacional) que aún teniendo como indicador y guía el propio Río de la Aceña no estará de más tener referencia de las salidas del cauce por caminos carreteros de los numerosos corrales y predios existentes, a las vías pecuarias.

 

Longitud del recorrido

 

Una vez completada la propuesta y de regreso al inicial punto de partida, supondrá para el caminante un total de algo más de diez kilómetros -sin contar los cinco kilómetros del Río Hornillo– y, para mejor descanso y presteza en el retorno, si así lo dispusiera el viajero caminante, al norte y en paralelo al Río de la Aceña podrá regresar por arenisco camino carretero, aún a veces -las menos- de macadán, que desde el Puente del Río de la Aceña hasta el Puente de la Parra o viceversa, aliviará la marcha del caminante.

 

El Río Hornillo

 

El deambular de esta propuesta proporcionará la ya casi inexistente sensación de ser un pionero por tierras aledañas a nuestras ciudades y megalópolis como la de Madrid, acercándonos a un mundo que resulta difícil de ver hoy día, retrotrayéndonos a décadas pasadas donde los vehículos a motor eran escasos y los semovientes lo habitual. Cosa ésta que hoy día se ha invertido siendo el caso que especies como el asno, tan cotidianas en tiempos pasados, quedan hoy en reservas por peligro de extinción. Todo el curso del Río de la Aceña, desde sus inicios o bien desde la confluencia con el Río Hornillo y hasta su encuentro con el Río Cofio brindan al viajero un espacio para el deleite en libertad donde raramente encontrará más caminante que uno mismo.

 

Cascada del Hornillo

 

Significativo es mencionar que llegados a la confluencia donde el río o arroyo Hornillo rinde los caudales al protagonista de esta propuesta, se añadan, al menos, los escasos tres kilómetros de ese tramo fluvial del Arroyo Hornillo al de el Río de la Aceña. El curso de este pequeño río o Arroyo Hornillo tributario del Río de la Aceña resulta más sugerente que el curso alto del protagonista Aceña, dado que a través de sus frondosos pinares y refrescantes aguas y su llamativa Cascada del Hornillo pondrá un aderezo estético a esta sugerente travesía aventurera.

 

Cascada del Hornillo. Río de la Aceña. Santa María de la Alameda. Madrid.

 

El Dato

 

Por último, es de advertir primeramente que, en esta propuesta es muy conveniente llevar ropa larga y cerrada (camisas y pantalones) que cubra la mayor parte del cuerpo. Esto previene y protege del contacto y adherencia de garrapatas y sanguijuelas, etc. y otros elementos indeseados; mosquitos, avispas y otros insectos, así como; ortigas, cardos, etc. Dentro de la cultura tradicional del agua, que es la propuesta que aquí nos ocupa, es preciso decir que los remansos de los ríos suelen ser hábitat propicio de sanguijuelas, etc. Por tanto y para mejor prever ante una eventual adherencia del hematófago, siempre será conveniente tener esta precaución y, por si se produjera el caso, llevar un puñado de sal en la mochila, con la que desprender al inquilino indeseado.

 

Más Información del Río de la Aceña

 

Para aquellos que buscan en estos lares más rutas, más aventura y más lugares interesantes que conocer. Desde aquí proponemos una bonita travesía por el GR-10 que hicimos no hace mucho. La podemos iniciar en el Alto de los Leones (1511 metros) o Puerto de Guadarrama (Madrid). Desde allí se hace fácil la cumbre de Cabeza Lijar (1823 metros), frente de la Guerra Civil Española y divisoria con la provincia de Ávila, ya en Castilla y León. El GR-10 continúa por la cuerda divisoria de las dos comunidades hasta el Refugio La Salamanca. Pasaremos por Cuelgamuros y el Refugio de la Naranjera hasta el Pico Abantos (1753 metros). Desde aquí nos dejaremos caer a la localidad de San Lorenzo de El Escorial.

 

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Enlaces de Interés

 

 

Texto y Fotos: Luis Fernando Carretero Solana.

 

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