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Después
de reponer fuerzas en La Presa del Embalse de Picadas, atacamos
con tranquilidad la estrecha carretera que serpentea con
una pendiente superior al 10% por los montes de pinares.
La ascensión se puede hacer menos dura si ponemos pie
en tierra unos instantes para contemplar una magnífica
vista del dique y del embalse. También se divisa el
terraplén de la boca de salida del túnel y el sendero,
que zigzagueando, enlaza con la traza.
Será una ascensión de algo más de 1 Km que nos
conducirá tras un vertiginoso descenso a un cruce. El
de la izquierda baja hasta la central eléctrica de la
compañía Unión Fenosa. Continuando el descenso nos
encontramos con evocadores topónimos tan cercanos a
nosotros como Isla del Rincón, Finca del Rincón,
Embalse del Rincón, alusiones todas ellas que nos
recuerdan al “Rincón Bar” situado en la turística
calle de Santo Tomé en Toledo, en el cual tienen su
sede el Club 4x4 Todo Terreno Toledo y el Grupo de Montaña
“Santo Tomé”. Tras un fugaz pensamiento en alguna
bebida fría, retornamos a la realidad al llegar al
cruce de la carretera hacia Aldea del Fresno,
después de dejar atrás la urbanización Carreta
Quebrada. Tomando la carretera a la izquierda, serán 4
Km, los últimos en subida tras pasar el puente sobre el
Alberche, los que nos separen del centro de la
localidad.
Tras
parar en una cafetería para ordenar las notas y obtener
información sobre el estado de la traza, retomamos la
ruta con destino a Villamanta. Las personas con las que
hemos conversado no nos han podido asegurar el estado de
la plataforma y aunque la cartografía indica que
existen a lo largo de la carretera diversos caminos que
conducen a ella, la realidad indica que todo el trayecto
está vallado por fincas particulares y los accesos están
cerrados por las puertas de entrada a las fincas.
La
carretera es un falso llano, picando hacia arriba, con
un estrecho arcén. El calor que despide el asfalto, el
abundante tráfico, y la imposibilidad de acceder a la vía,
hace que apretemos los dientes para pasar cuanto antes
este insípido y tedioso tramo con la vista puesta en la
estación de Villamanta, punto de bifurcación de la línea.
En
la rotonda de entrada a esta localidad seguimos por la
derecha, dirección Méntrida, por una avenida que
conduce a las afueras del pueblo cruzando por debajo del
Ferrocarril. Justo antes de llegar al puente, a la
izquierda sube un camino hacia la traza, la cual
describiendo una gran curva a la izquierda rodeando el
pueblo, se interna en una calle que nos dejará junto a
la estación de Villamanta cuyo edificio se
conserva impecablemente.
El
tramo que unía esta localidad con Villa del Prado y la
toledana de Almorox es, en la actualidad, prácticamente
imposible de realizar en bicicleta debido a las múltiples
dificultades que aparecen en el camino: abundancia de
balasto, invasión por cultivos, cercado de la traza y
la desaparición del puente sobre el Alberche.
Tras
un paréntesis por carretera, volvemos a la aventura
para completar el trazado de este Ferrocarril hasta Móstoles,
por la Vía Verde del Río Guadarrama.
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