Según reza en un panel de información del Valle.
"El paso de la Fuenfría es el camino histórico
por excelencia de La Sierra de Guadarrama. Este collado
aseguraba la mejor relación esfuerzo/avance, tanto
constructivo, como de paso entre las dos mesetas. Como
consecuencia se mantuvo en uso hasta el siglo XVIII.
La Calzada data del siglo I de nuestra era, siendo
emperador Vespasiano. Unía Titulcia y Segovia, cruzando
La Casa de Campo, Collado Villalba, Guadarrama, Los
Molinos y Cercedilla. Desde Las Dehesas, asciende en
paralelo al río de La Venta hasta coronar el Puerto de
La Fuenfría, desde donde inicia el descenso hasta
Segovia.
Es Antonio Blanquez, en 1906. al descubrir un miliario
cerca de Cercedilla, el que permite asegurar el que la
Calzada pasaba por este puerto y no por Tablada, como
suponía Saavedra.
Pavimentos de
piedra para los tramos difíciles...
La estructura de Las Calzadas Romanas comprende una
primera capa de grava o piedras para drenaje o
aislamiento, un núcleo de arcilla o arena mezclada con
grava y por ultimo un revestimiento que podía ser de
arena de grava o un pavimento de piedra en los tramos
difíciles.
Un magnífico
camino carretero...
En el Siglo XVIII, durante el reinado de Felipe V, este
camino se transforma drásticamente: se mejora el
trazado, haciendo camino nuevo en muchos tramos, se
ensancha la plataforma y se afirma. También se cambia
parte de su trazado para viajar al Palacio de La Granja
y no a Segovia.
El procedimiento constructivo utilizado consiste en
excavar la caja del camino, levantar muros laterales y
rellenar con tierra y piedra el espacio entre ellos.
Sobre el relleno se coloca el pavimento que podía estar
formado por losas planas sin desbastar o de piedras más
pequeñas. A los lados deben dejarse cunetas para el
drenaje del camino.
Su buen estado se debe a que tuvo una vida corta, menos
de cien años. Se abandona a principios del reinado de
Carlos IV, cuando se inaugura la carretera del Puerto de
Navacerrada". |