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Me crié junto a otros dos hermanos,
también varones, por lo que la competitividad en el deporte no tardó
en despertar entre nosotros y ya hicimos los tres unos pinitos en
ciclismo de carretera durante nuestra adolescencia. No lo hicimos en
bicicleta de montaña porque en aquellos años no recuerdo que
existieran las bicicletas de montaña, al menos tal y como las
conocemos ahora, ni que nadie practicara esta modalidad de ciclismo,
al menos en nuestra ciudad.
Pasaron los años y dejé de lado
cualquier tipo de actividad deportiva y en su lugar se adueñó de mi
el más absoluto sedentarismo y hábitos poco saludables que
desembocaron en un grave problema de obesidad que fue acrecentándose
al paso de los años.
Una de las decisiones más
inteligentes que tomé hace unos 5 años fue la de dejar de fumar. Qué
maravilla, era como si hubiese salido en un pozo oscuro que no me
dejaba ver la luz. Remontándome al año 2.001, todavía recuerdo la
primera vez que cogí la bicicleta de montaña. Menos mal que era una
rígida muy robusta que podía aguantar mi peso. Al principio me
ahogaba en cuanto rodaba unos kilómetros, pero reconozco que me picó
el gusanillo de tal forma que en tan sólo un año había perdido la
friolera de 40 kilos y en tres años había rodado con mi bicicleta
más de 30.000 kilómetros saliendo prácticamente a diario.
Al principio lo hacía sólo pero, un
día, estando en la radio, entró por la puerta Pablo Martínez,
presidente del Club En Ruta de ciclismo de montaña a
intervenir en un programa sobre BTT en Cuenca. Escuché atentamente
la entrevista y cuando salió del locutorio le asalté para que me
informara de las actividades de la asociación. Ese mismo día entré a
formar parte del club en el que me siento plenamente integrado
participando en todas las actividades que se programan y colaborando
estrechamente con el equipo directivo.
Ahora, con bastantes kilos menos y
una bicicleta más competitiva que aquélla con la que comencé, lo
único que lamento es haber tardado tanto en descubrir esta nueva
“vida”. Con cuarenta años puede parecer que eres algo viejo en este
deporte, pero pienso disfrutar y recuperar el tiempo perdido.
Recuperarlo a grandes sorbos como esta larga y dura travesía en la
que me he embarcado en este año 2.005 y de la que voy a contaros mi
experiencia, LA TRANSPIRENAICA EN BTT. |