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Viaje
cultural en bicicleta tras las huellas del
pasado.
El
11 de Enero el club “En Ruta” se
desplazó a una de las zonas más ricas en
yacimientos arqueológicos de la región.
Visitamos el Templo de Diana y la ciudad
romana de Segóbriga, el castillo
renacentista de Luján y la importante
ciudad celtibérica de Fosos de Bayona, así
como la Laguna del Hito, donde pudimos
contemplar una importante colonia
migratoria de grullas...
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El
punto de inicio y
final de nuestra
ruta fue el pueblo
de Montalbo. En la
foto se observa
una preciosa
ventana gótica de
la iglesia. |
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La ruta comenzó desplazándonos
con coche al pueblo de
Montalbo. Tras montar
las bicicletas
contemplamos la singular
ventana gótica de su
iglesia y el solar del
antiguo castillo, hoy
convertido en plaza de
toros. La imponente
vista que desde este
lugar suele haber de la
Laguna del Hito no
pudimos contemplarla por
la espesa niebla. La
ruta comenzó por un
camino próximo a la
laguna que sólo
podíamos imaginar. La
fría mañana nos
envolvía en un ambiente
muy especial que
culminó con la llegada
de cientos de grullas
volando muy bajitas en
forma de “V”. Aparecían
entre la niebla y al
descubrirnos cambiaban
levemente de
dirección. Gracias a la
espesa niebla
pudimos verlas de cerca. |
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| A
un grupo de grullas le
sucedía otro, y otro,
hasta casi llenar el
cielo sobre nuestras
cabezas. Parados sobre
la bici escuchamos su
griterío en silencio,
como paralizados por el
espectáculo. |
| La
mañana había
empezado bien y
nos encontrábamos
eufóricos, sin
embargo pronto la
moral comenzó a
bajar en el grupo.
Las referencias
que debíamos
seguir no eran
visibles. Apenas
veíamos unas
decenas de metros
delante de
nosotros y en cada
cruce llegaban las
dudas. Tras
consultar los
planos nos poníamos
de nuevo en
marcha. En cierto
momento
preguntamos a un
grupo que
recolectaba
aceituna por el
paraje de La
Melera y
saber que estábamos
en el buen camino
nos dio más
confianza. Entre
terrenos
agrícolas pronto
nos sorprendieron
unos falsos prados
que creímos de
una vía pecuaria,
pero luego
descubrimos que
podrían ser
restos de la
antigua calzada
romana. |
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La
niebla, que
comenzaba ya
a
levantarse,
nos había
impedido ver
las zonas de
referencia
necesarias
para tomar
el camino
adecuado, y
nos hacía
dudar en
cada cruce. |
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El
desconcierto nos invadió
de nuevo cerca de la Casa
del Pozuelo
cuando nuestro camino
había sido labrado y
desaparecía. Tras darle
muchas vueltas y algunos
intentos fallidos,
nuestro compañero Pablo
Fernández encontró un
camino-senda que llegaba
al vértice geodésico,
donde seguidamente
retomamos la ruta hacia
el Palacio
por donde Carlos, el
coordinador de la misma,
había planificado.
Una desgastada
calzada romana nos llevó
junto a un grupo de
cortados de piedra, una
antigua cantera, donde
apenas eran visibles
unos grabados
prerromanos. Se trataba
del Templo
de Diana, que
luego vimos
detalladamente en una
reproducción situada en
el centro de
interpretación de Segóbriga.
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| El
circo de Segóbriga
permitía
“disfrutar”
del espectáculo
de la lucha de
gladiadores y
fieras,
antecedente de
nuestras corridas
de toros. |
El
teatro romano de
Segóbriga. Es el
mejor conservado
de la península.
Se piensa que tenía
capacidad para
2.000 personas. Y
en la actualidad,
rehabilitado, es
un escenario ideal
para representar
obras clásicas,
como durante la
Semana de Teatro
Grecolatino, que
todos los años se
lleva a cabo en
los meses de
mayo-junio. |
La
ciudad romana más
importante de la región
nos sorprendió como en
anteriores visitas.
Rememoramos de nuevo la
vida en esta
impresionante ciudad,
dotada de uno de los
mejores teatros romanos
de la península, de un
anfiteatro preparado
para espectáculos de
gladiadores y de fieras,
o unas termas con todas
las comodidades, desde
gimnasio a sauna. Las
excavaciones
arqueológicas del cerro
lógicamente están
incompletas pero es de
esperar que se hagan
aún importantes
descubrimientos. La
imaginación completa
cada particular visión,
como por ejemplo viendo
en el circo, en el lugar
para las carreras de
caballos, al otro lado
de la carretera, los
decorados de la
película de “Ben Hur”.
Nos cuentan que los
romanos consiguieron
bajar de los cerros a
los pobladores de la
península,
ofreciéndoles e imponiendo
una cultura y una ciudad
moderna. Sin olvidar que
la explotación del
espejuelo, el yeso
laminado traslúcido
cubría las ventanas de
todo el imperio que
debía de ser caro y
apreciado, hizo tan
próspera esta ciudad.
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La
naturaleza
nos
sorprende de
nuevo con
una preciosa
hoz junto al
río Cigüela,
con algunas
zonas de
escalada en
la roca
caliza,
donde
se ha señalizado
un
itinerario
ecológico
que muestra
su gran
riqueza
natural. |
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Entre
los tiros de los
cazadores de
perdices salimos
del recinto
vallado por lo que
se supone era una
calzada romana. La
naturaleza nos
sorprende de nuevo
con una preciosa
hoz junto al río
Cigüela, con
algunas zonas de
escalada en la
roca caliza y
donde se ha señalizado
un itinerario ecológico
que muestra su
gran riqueza
natural. El
camino, ya
conocido, que va
hacia la casa de
Villa Paz, lo
dejamos para
descubrir alguna
alternativa que
bordee la finca. Mientras
algunos
investigaban un
posible camino, el
resto visitamos el
impresionante
castillo artillero
de Luján. |
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Los
“exploradores”
nos comunicaron
por el móvil que
el camino a Villas
Viejas continuaba
cortado y tras
cruzar el río y
las zonas agrícolas
habían salido a
otro que giraba en
dirección
Saelices, lugar al
que nos instaban a
continuar para
juntarnos de
nuevo. La
impresionante
vuelta que dimos
nos llevó a la vía
de servicio de la
autovía hacia
Montalbo.
La niebla, las
paradas y la mala
suerte de
encontrar el
camino cortado nos
habían retrasado
y, ya sobre las
16:00 h. y sin
comer, nos dirigíamos
hacia nuestro
punto de partida. |
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El
castillo
visigótico
de Luján es
un verdadero
tesoro con
multitud de
detalles aún
conservados
entre las
ruinas, y da
muestras del
pasado tan
intenso que
ha tenido
esta zona. |
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El
hambre, el cansancio y
la frustración de haber
tenido que dar un gran rodeo
innecesario nos invadía.
Mientras las largas
rectas de la autovía
subían empinados cerros
el grupo se deshizo y
todos nos distanciamos
unos de otros, cada uno
en sus penosos
pensamientos. A
la mente nos llegaban
recuerdos de otras épocas
en las que otras
personas vivían en
nuestro territorio.
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Los
“Fosos de
Bayona”,
la Contrebia
Cárbica dos
milenios atrás
comunicada
por la
calzada que
viene de
Cartagena,
hoy Villas
Viejas,
junto a la
autovía,
fue una
inmensa
ciudad celtíbera
amurallada
de más de
15 hectáreas. |
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Se
mezclaban los
romanos con los
visigodos o con
los celtíberos, y
todos explotaban
las vegas y las
minas de espejuelo
por las impecables
calzadas similares
a la autovía por
la que circulábamos.
A todo este
desconcierto se
sumó que Carlos
seguía mostrándonos
la localización
de asentamientos,
puentes y
calzadas. Como
aquel sediento que
recoge agua de
lluvia en un
pequeño vaso ya
colmado, nos
agrupamos todos
para escuchar
sorprendidos que
nos hallábamos
ante Fosos
de Bayona,
una inmensa ciudad
celtíbera de más
de 15 hectáreas,
de la que se
conservan los
recintos
amurallados, el
doble foso y
posiblemente las
torres de
vigilancia que
protegerían sus
puertas. |
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| La
Contrebia Cárbica que
desaparecería poco a
poco en favor de Segóbriga
después de las guerras
sertorianas. Aún hoy es
objeto del lamentable
expolio. |
Pero
alguien habló de lo
ricos que debían estar
unos huevos fritos y ya
todos juntos volvimos a
Montalbo por la laguna
del Hito como veleros
llevados por el viento,
saboreando con la
imaginación ese
delicioso manjar y
olvidando que en casa,
donde llegaríamos a las
6 de la tarde, estarían
ciertamente preocupados
por nuestra tardanza.
Escribiendo estas líneas
nos llegan buenas
noticias de Segóbriga
acerca del
descubrimiento de nuevos
e importantes hallazgos
entre los que destaca
una moneda de gran valor
acuñada en la Casa de
la Moneda de
Constantinopla en el año
383.
¡Enhorabuena!. |
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Alguien
habló de lo ricos
que debían estar
unos huevos fritos
y todos volvimos a
Montalbo por la
laguna del Hito
como veleros
llevados por el
viento, saboreando
con la imaginación
ese delicioso
manjar y olvidando
que en casa, donde
llegaríamos a las
6 de la tarde,
estarían
ciertamente
preocupados por
nuestra tardanza. |
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