|
Hoy
es un día muy especial para el Club En
Ruta. Vamos a hacer nuestra primera
incursión en una de las zonas más bellas
y agrestes de la Serranía Baja de Cuenca,
Santa Cruz de Moya.
Con
la ilusión que supone el descubrimiento
de nuevos caminos para disfrutar en
nuestras bicicletas de montaña, partimos
desde Cuenca seis bikers de En Ruta. No
tenemos referencias del recorrido que
vamos a afrontar, únicamente que se trata
de un terreno montañoso y que nos esperan
nuestros nuevos amigos de la Asociación
La Gavilla Verde en la plaza del pueblo.
Justo
antes de llegar a Santa Cruz de Moya, ya
se divisa desde lo alto una cadena montañosa
que impresiona bastante y que suponemos
que será el escenario natural de la
jornada de hoy.
Santa
Cruz de Moya es un pequeño pueblo con un
encanto especial, que se encuentra en las
estribaciones de la Sierra de Javalambre
en la frontera de cuatro provincias:
Cuenca, Castellón, Teruel y Valencia y
que está asentado sobre un altozano entre
dos desfiladeros, presidiendo el valle del
río Turia. La ladera en la que se
encuentra culmina en una formación rocosa
en la que descansan los restos olvidados
de su viejo castillo y desde cuya posición
privilegiada se pueden contemplar magníficas
vistas aéreas de los alrededores.
Por
fin conocemos a nuestros anfitriones, ya
que sólo teníamos contacto con ellos por
correo electrónico, y en seguida nos
metemos en harina. Salimos de Santa Cruz
hacia la vega por un divertido descenso
que ya nos anuncia que la ruta va a ser de
lo más emocionante.
Subimos junto al río Turia que
lleva un gran caudal debido a los últimas
lluvias y lo cruzamos por el puente de La
Olmeda. Ya en la otra margen del río, por
un cómodo camino llegamos a Las
Rinconadas. Esta zona me trae muy buenos
recuerdos, ya que en mi época de
pescador, cobré grandes truchas en estos
tramos de río. Precisamente hoy se abre
en Cuenca la veda de baja montaña y me he
acordado en algunos momentos de la emoción
del primer día de pesca. Ahora veo el río
desde mi bicicleta, con otros ojos, con
cierta nostalgia. He pensado en mi padre,
mi maestro, que en ocasiones me dice “ya
no me llevas a pescar”. Hecho de
menos los enredos del sedal, los cambios
de artes según el momento del día. Ahora
cucharilla, después a cebo, a la tarde el
mosquito, …
 |
La ruta transcurre por tramos ciclables de
“Los Senderos de la Memoria” y
otras veces por magníficas pistas
forestales en medio de pinares. El trabajo
de la Asociación La Gavilla Verde es
encomiable ya que ellos mismos realizan el
trabajo de campo para la señalización y
conservación de estos pequeños
recorridos. Estos senderos engloban varias
rutas: la de los campamentos que recupera
los caminos de Orchova y el Magallón; los
campamentos de la Peña Chiva, la Peña el
Enjambre, el Vago Centeno y el Rodeno, la
dura ascensión al Cerro Moreno y la ruta
de Higueruelas, que a través de La
Sierra, lleva a parajes como el Villarejo,
Las Cuevas de Carandolo, Casas del Marqués
y
la aldea de Higueruelas.
Desde
Las Rinconadas, dejamos el Turia y cogemos
la Vega del Río Arcos para iniciar la
subida a Cerro Moreno. Son nueve kilómetros
de ascensión por un camino de buen firme,
con piedra suelta en algunos tramos, pero
de suave pendiente, donde encontramos
varias fuentes en las que podemos rellenar
nuestros bidones.
Antes
de empezar a descender, podemos contemplar
Javalambre, el Pico del Buitre, la hoz del
Pozo Azul y la localidad valenciana de
Losilla de Aras. Pasamos por los
Campamentos del “Rodeno” y “Del
Fresno”, donde nos explican cómo era la
vida del maquis en estas montañas.
 |
Santa Cruz de Moya fue de vital
importancia, desde el final de la
Guerra Civil hasta el año 1952,
para la resistencia anti-franquista
en la zona, siendo la principal base
de apoyo y zona de ubicación del
Estado Mayor de la AGLA (Agrupación
Guerrillera de Levante y Aragón). Nos
comentan también que desde 1989,
familiares, amigos y habitantes de
Santa Cruz de Moya, se reúnen cada
año, el primer domingo de octubre,
en torno a unas jornadas que
organiza la asociación “La
Gavilla Verde”, para homenajear al
movimiento “maquis” y a los caídos
en Cerro Moreno. |
Antes de volver a Santa Cruz de
Moya, no queremos irnos sin
contemplar el colosal puente sobre
el río Turia. Es sobrecogedor
asomarte al desfiladero por el que
discurre el río bastantes metro más
abajo. Nos cuentan una anécdota de
un montañero foráneo que calculó
erróneamente los metros de cuerda
para bajar desde el puente y quedó
malherido al tener que saltar unos
metros al vacío y aterrizar en un
pino.
La
jornada llega a su fin.
Hemos tenido el privilegio de
conocer con nuestras bicicletas de
montaña una sierra de
extraordinaria belleza, en la que se
puede practicar el senderismo y el
ciclismo de montaña, gracias a la
recuperación de Los Senderos de la
Memoria, que nos recuerdan la
historia reciente de España y el
sacrificio de hombres y mujeres que
lucharon en favor de la libertad y
de la democracia.
Antes de despedirnos de los bikers
de La Gavilla Verde, animamos a
nuestros amigos a que nos muestren más
de su tierra en próximas rutas.
Podría
ser la subida a Javalambre, pero eso
será otra historia. |
 |
|

|
|