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11-6-2002:
Crónica
de la Ruta en Bicicleta de Montaña
del pasado 26 de Mayo de
2002.
“EN RUTA POR TIERRAS Y
HUMEDALES MANCHEGOS”
Revista:
"Crónicas de Cuenca".
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El domingo 26 de mayo, el Club
“En Ruta” tuvo ocasión de
hacer un recorrido por las
tierras manchegas de Cuenca, (ver
Ruta) Toledo y Ciudad Real
y no es porque dicha ruta
tuviera muchos kilómetros
sino porque la misma se llevó
a cabo en el límite
fronterizo de las tres
provincias y concretamente se
inició en la localidad
conquense de Mota
del Cuervo. |
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Pudimos disfrutar de Mota como
conjunto urbano con sus
calles, edificios y espacios
de gran valor, estructurándose
en torno a las plazas del
Ayuntamiento y de Cervantes
(desde la que iniciamos el
recorrido) Se conservan una
buena cantidad de casa señoriales
de los s. XVI al XVIII, con
escudos y fachadas típicas de
la arquitectura manchega, el
antiguo Hospital de Pobres,
construcción del s. XVI-XVII;
el magnífico edificio del Pósito,
gótico del s. XV; la iglesia
parroquial de San Miguel Arcángel,
s. XVI-XVII, de 3 naves con
dos portadas de carácter
renacentista. También
disfrutamos la belleza de la
Casa de los condes de Campillo
que destaca por su composición
simétrica de fachada, un
escudo señorial
interrumpiendo el alero y la
rejería. |
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Empezamos el itinerario, como
decimos, en la plaza de
Cervantes, una de las plazas más
emblemáticas de la localidad
junto con la del Ayuntamiento,
la Tercia, etc. Bonito sitio
para quedar con algunos moteños
que nos sirvieron de guía.
Desde aquí nuestro
reconocimiento y
agradecimiento a César y
Miguel que tuvieron la
amabilidad de enseñarnos el
recorrido y todo el interés
que el mismo guardaba. En la
misma plaza de Cervantes
podemos contemplar algunas
casas señoriales de las
muchas que posee Mota como la
que está junto al
Ayuntamiento que presenta
portadas adinteladas y la
cornisa con mozárabes
barrocos. |
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Dejamos Mota para
adentrarnos en la
provincia de Toledo y
llegar enseguida a la
bella localidad de El
Toboso que inmortalizara
Miguel de Cervantes en
1605 con la primera
parte de El Ingenioso
Hidalgo don Quijote de
la Mancha que completó
en 1615 un año antes de
su muerte.
En
el trayecto hasta El
Toboso nos empieza a
llamar la atención la
gran cantidad de viñedo
que domina el espacio y
las vastas llanuras que
te permiten perder la
vista hasta
incalculables
distancias. |
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Aprendimos que, tras la
conquista de Toledo en 1085,
Alfonso VI expulsó a los árabes
de casi toda la provincia,
aunque la tierra manchega
siguió bajo dominio musulmán
durante siglo y medio más,
hasta la victoria de los reyes
cristianos en la crucial
batalla de las Navas de Tolosa
en 1212. La gran importancia
de las Órdenes Militares en
la guerra contra los reinos árabes
avalan la teoría de que El
Toboso estuvo bajo dominio de
la Orden de Santiago, cuyo
gran maestre ordenó realizar
algunas fortificaciones (hoy
desaparecidas). |
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La iglesia parroquial está
dedicada a San Antonio Abad.
Su estilo de la última época
del gótico nos presenta una
planta cuadrada con 3 naves
iguales que impresionan al
visitante por la amplitud de
espacio que ofrece. En nuestro
recorrido por el pueblo
llegamos al Museo Cervantino
que cuenta con una interesante
exposición de ediciones del
“Quijote” en diversos
idiomas y dedicadas por
diferentes políticos,
intelectuales, etc. Merece
destacar una edición de 1798
con un mapa despegable donde
podemos apreciar las tres
salidas de Alonso Quijano
relatadas en el libro. |
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Sin salir del pueblo
visitamos la casa-museo
de Dulcinea. Conocida
desde antiguo como
“Casa de la
Torrecilla” que
perteneció a Doña Ana
Martínez Zarco de
Morales, a la que
Cervantes inmortalizó
con el nombre de
Dulcinea (Dulce Ana) Se
trata de una reproducción
de un caserón manchego
del s. XVI con las
dependencias de labor en
la planta baja, huerto
trasero, curioso palomar
y dormitorios en la
planta alta. Conserva
mobiliario de la época
de gran interés y sabor
popular. |
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Abandonamos El Toboso por un
hermoso camino hacia la
localidad de Pedro Muñoz. El
día es espléndido. Seguimos
disfrutando del sabor de la
tierra manchega, con sus
amplias extensiones de viñas.
En este momento llevamos a
favor un agradable viento
“mariscote” (como reza en
la rosa de los vientos de la
época molinera) De repente... |
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“¿Ves
aquella polvareda que allí se
levanta, Sancho? Pues toda es
cuajada de un copiosísimo ejército
que de diversas e innumerables
gentes por allí viene
marchando” |
| Nos
vemos obligados a disminuir el
fuerte ritmo que llevamos y
poder contemplar el sabor añejo
que tiene el rebaño de ovejas
que nos cruzamos con sus dos
jumentos. Estampa, sin duda,
que en pocos sitios es fácil
de disfrutar y que nos permite
desplazarnos al pasado e
imaginarnos lo que El Quijote
pudo observar junto a su
querido escudero. |
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Pasamos por la Casa de la
Horma, encrucijada de
caminos entre las tres
provincias, punto estratégico
en su día, hoy por hoy,
en ruinas. Ya en la
localidad de Pedro Muñoz
podemos contemplar la
Laguna del Pueblo con
gran riqueza en variedad
y cantidad de fauna de
anátidas (cigüeñuelas,
avocetas, pagazas,...)
donde destacan los
flamencos que con sus
vistosos colores y sus
majestuosos vuelos nos
hacen pasar un agradable
e inolvidable momento.
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| Llegamos
al paraje conocido como Monte
Chico y contemplamos uno de
los árboles singulares de la
provincia de Cuenca, la
“carrasca grande” Encina
milenaria declarada de interés
ecológico situada junto al río
Záncara. Después de pasar
por unos areneros que nos
hacen poner, en algún
momento, el pie en tierra nos
detenemos en algunas lagunas
como la de Alcahozo, ahora
seca y destaca su color blanco
por el salitre del terreno.
También hacemos la
correspondiente parada en la
laguna de Manjavacas. Se trata
de humedales endorreicos
situados al sur de la
provincia conquense.
Importante reserva ecológica
para la fauna existente y para
las aves migratorias. |
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| Después
de hacer una parada en la
ermita de la Virgen de
Manjavacas (data de s. XVII)
que goza de gran devoción en
la Mota, nos dirigimos al
pueblo de donde partimos en
esta ruta para contemplar lo
que don Quijote confundió con
gigantes... |
| “...ves
allí, amigo Sancho Panza, dónde
se descubren treinta, o pocos
más, desaforados gigantes,
con quien pienso hacer batalla
y quitarles a todos las
vidas,...”
“aquellos
que allí ves de los brazos
largos, que los suelen tener
algunos de casi dos leguas” |
| Mota
del Cuervo es
definida como el “Balcón
de la Mancha” por el
vasto y extenso
horizonte que se
contempla desde sus
molinos. En 1515 al
sufrir la Mancha una
gran sequía que duró
40 años se implantaron
los molinos de viento ya
que el cauce de los ríos
era escaso. A mediados
del siglo pasado, según
Madoz, había 150
molinos en la Mancha, de
los cuales Mota del Cuervo contaba con 18; pero en otras fechas se llegó a los
23 a tenor de los
cimientos que de ellos
se conservan. A
comienzos del presente
siglo comienza a decaer
el uso de los molinos,
desplazados por la energía
eléctrica, moliendo
“el Zurdo” (se llama
así porque sus aspas
giran en sentido
contrario a las agujas
del reloj) por última
vez en 1928. |

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Tenemos la suerte de que el guía
nos explica el interesante
funcionamiento de los molinos,
nos enseña los aperos y útiles
de labranza y caseros que hay
en el molino-museo y nos
regala algunas hojas donde se
describe las distintas partes
de que consta la maquinaria de
un molino. Para terminar, algún
compañero, no pierde la ocasión
y se hace con algunas botellas
de ese preciado líquido,
generoso de la tierra de la
mancha, y que tanto deleita el
paladar como le ocurriera al
fiel escudero. |
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Se
trata, sin duda, de una ruta
de gran interés salpicada de
motivación histórica,
cultural, faunística, paisajística
y sobre todo, y una vez más,
deportiva y amigable.
¡Hasta
la próxima!
Fuente:
Fco.
Javier Rodríguez Laguía. |
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