|
Cabalgando
en bicicleta por la Sierra de las Cuerdas
"A
aquéllos que ya conocen estas duras
ascensiones no hace falta que les digamos
que ésta puede ser una de las rutas más
exigentes y a la vez más gratificantes,
para el cicloturista de montaña, de toda
nuestra provincia. El elevado porcentaje
de sus rampas y la virginidad de sus
caminos, con profundas roderas por la acción
del agua, ponen a prueba la pericia y la
fuerza del ciclista más experimentado.
Vamos a contar la experiencia de varios
miembros del Club En Ruta y del CC Cañete
que nos aventuramos en este auténtico
rompepiernas el pasado 5 de octubre".
|
Son
las 8:00 horas y, como hacemos
habitualmente, comenzamos a cargar
nuestras bicicletas en los coches
para trasladarnos desde el Parque de
la Trinidad hacia Boniches, donde
hemos quedado con nuestros amigos
del CC Cañete, buenos conocedores
de la zona.
Pasamos
por la localidad de Fuentes que
celebra en estos días las Fiestas
del Rosario y nada más subir el
Puerto del Rocho ya contemplamos a
lo lejos los dos cerros gemelos
denominados Las Cabezas y junto a
ellos el majestuoso Cerro del Telégrafo,
con más de 1.400 metros de altitud.
Prácticamente estamos viendo el
perfil del recorrido que va a
ocuparnos toda la mañana.
La
temperatura ha descendido bastante y
algunos ya hemos sacado del armario
la indumentaria de invierno. Va a
hacer falta ya que el termómetro no
quiere subir de 6º C.
| Cruzamos
el río Cabriel junto a
un puente romano muy
bien conservado y nos
dirigimos hacia las
Cabezas para afrontar la
ascensión de la primera
de ellas. Subimos
haciendo zetas y
sorteando los profundos
surcos que ha formado el
discurrir del agua por
estas areniscas. Los
lectores pueden pensar
que sólo hay que tomar
precaución en las
curvas cuando nos
lanzamos cuesta abajo
pero lo que cuesta creer
es lo complicado que
resulta tomar una curva
de prácticamente 180º
en subida por una rampa
de más del 20%. Resulta
necesario abrirse hasta
casi salirse del camino
para poder atacar el
tramo, conservando el
equilibrio entre la
piedra suelta
imprimiendo a la vez la
potencia necesaria sin
perder tracción en la
rueda trasera. Por
fin estamos arriba.
Hemos salvado el primer
desnivel importante de
la jornada y rápidamente
comenzamos un
vertiginoso descenso
antes de afrontar la durísima
ascensión a la segunda
Cabeza. Aquí nos
enfrentamos a los tramos
más duros de la jornada
de hoy.
|

|
|
|
| Casi
alcanzando la cima y
algo cansados por el
esfuerzo llegamos a la
guinda del pastel, 200
metros finales al 30% de
desnivel, una pared que
se nos antojaba
infranqueable en
bicicleta pero que
intentamos coronarla
animados por los de Cañete.
|
 |
Con
el cuerpo
completamente
echado hacia
delante para
evitar volcar
hacia atrás
y con el
corazón a mil
empezamos a
afrontar de uno en
uno este último
tramo. ¡Molinillo
y adelante!. La
suerte está de
nuestro lado ya
que el terreno está
blando y es mayor
el agarre de las
ruedas. Algunos a
mitad de rampa
tienen que parar,
otros logran
culminar con éxito,
pero todos podemos
disfrutar de una
de las vistas más
impresionantes de
la comarca: |
|
| Los
Montes Universales, la
Sierra de San Martín de
Boniches con sus molinos
eólicos, Tierra Muerta,
Los Palancares, La Tórdiga,
la Sierra de Valdemeca,
Javalambre, Collado
Bajo, el Pico del Águila,
La Tabardeña, la Cabeza
de don Pedro,... Todo al
alcance de nuestra
vista. Kilómetros y kilómetros
a nuestros pies. Corre
el viento y no conviene
detenernos más que lo
suficiente para reponer
fuerzas y hacer unas
fotos que atestiguarán
nuestro paso por estos
altos. |
| De
nuevo nos lanzamos
cuesta abajo en
busca de la última
dificultad montañosa,
El Telégrafo. El
camino parece en
buen estado pero
el último kilómetro
se hace durísimo
con un firme
pedregoso hasta
llegar al hito
desde donde
podemos ver la
Risca Horadada y
los caminos por
los que vamos a
pasar de vuelta a
Boniches. A lomos
de la Sierra de
las Cuerdas,
disfrutamos de
parajes únicos
con grandes moles
de areniscas que
conforman los
escasos
afloramientos
paleozoicos de
nuestra provincia. |
 |
|
| Prueba
de la extrema dureza del
recorrido es que
llevamos casi dos horas
de ruta y tan sólo
hemos completado 15 kilómetros.
Nos quedan continuos
toboganes y el
gratificante descenso
del Telégrafo junto a
las rocas. |
 |
| Aprovechamos
una avería para
departir con lugareños
que andan por la zona en
busca del apreciado níscalo
que abunda en estos
parajes. Tras un
reparador trago de la
bota que nos ofrecen
amablemente y una vez
reparado el pinchazo,
continuamos ruta. |
 |
| En
la Risca Horadada nos
detenemos para
asombrarnos con esta
curiosa formación
rocosa en la que
advertimos claramente la
estratigrafía del triásico
pérmico superior con
conglomerados silíceos,
cuarzos y cuarcitas. El
arco caprichoso nos
sirve de marco natural
para contemplar, como si
de un cuadro se tratase,
las Cabezas que se alzan
justo detrás de esta
curiosa peña. |
 |
|
De
regreso a Boniches
hacemos una nueva parada
junto al impresionante
pino de las Cuatro
Garras en Prado Marojal.
Muy cerca de la base se
ramifica en cuatro
fustes ganando una
altura de casi 30
metros. Este centenario
negral conserva restos
de cicatrices de
resinado y alberga un
nido de paloma torcaz.
Los
últimos kilómetros
transcurren junto al
Cabriel en un paseo
relajado y, en agradable
conversación, vamos
intercambiando
impresiones y
sensaciones que hemos
vivido en esta fría y
soleada mañana de
octubre y sobre todo,
haciendo planes para próximas
aventuras. Se proponen
varias como las Hoces
del Cabriel, Enguídanos
o la Sierra de Valdemeca,
rutas idóneas para
realizar en esta época
del año.
Desde
estas páginas les
contaremos y
descubriremos nuevos
tesoros de nuestra
provincia, como
verdaderamente nos
gusta, a golpe de pedal. |
|
|
|