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Una vez que abandonamos
Albarracín nos
adentramos en profundos
barrancos y hermosas
hoces siguiendo la
carretera TE-V-911 que
asciende el Río de la
Fuente del Berro.
Primero dejamos a la
izquierda ROYUELA donde
destacan sus salinas y
el Barranco de la Fuente
del Sapo. Nosotros
seguimos carretera hacia
Calomarde sobre la que
hay que decir que cuenta
con una interesante
iglesia, enriquecida con
las lápidas de un
sepulcro romano. Antes
de llegar a Calomarde
podemos contemplar un
paraje que merece la
pena su visita y
observación y es la
cascada que se forma en
el río Blanco que
ascendemos a la
izquierda de la
carretera a unos 2 kms.
antes de llegar a
Calomarde, justo a la
altura de un viejo
molino llamado De las
Pisadas.
Una vez en CALOMARDE,
cargamos bidones en una
fuente a la salida del
pueblo y abandonamos la
carretera por un camino
que nos adentra en la
Hoz de las Pisadas
siguiendo el río
Blanco, aguas arriba. |
Antes
de seguir, hay que decir que
en esta ocasión nos hemos
visto obligados a diseñar un
primer tramo de carretera
tranquila desde Albarracín,
puesto que merecía la pena
ese recorrido y porque resulta
casi inaccesible el tramo por
otros lugares.
Hecha
esta aclaración seguimos con
nuestro relato y nos
adentramos en un paraje
altamente abrupto y al mismo
tiempo hermoso. Tenemos que
seguir un PR de la zona y
gracias a él podemos
continuar (con bicicleta al
hombro) un buen trecho hasta
el Molino de Abajo.
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Aquí
empleamos bastante
tiempo porque hubo un
momento que nos perdimos
y tuvimos que desandar
lo andado. Ya en el
Molino y después de una
bajada trialera en la
que disfrutó el
personal más osado,
hubo quien (como Emilio)
se refrescó en las
transparentes aguas del
río y proseguimos
camino pasando por otro
molino abandonado y
disfrutando de los
parajes y bosques de la
zona.
Ni
qué decir tiene que
cuando se junta un grupo
tan numeroso existe todo
tipo de bromas (porque
hay que recordar que |
nuestra
filosofía es pasarlo bien)
pero también toda suerte de
contratiempos mecánicos como
pinchazos, salidas de cadena,
etc. que retardan el andar y
avance del grupo.
| Una
vez que pasamos por la
tristemente abandonada
aldea de CASAS DE FRÍAS
tuvimos que modificar el
itinerario y acceder al
nacimiento del río Tajo
por carretera dejando a
la izquierda la
localidad de FRÍAS DE
ALBARRACÍN a la que no
entramos. Alguna cuesta
antes de llegar al
nacimiento nos hizo
mucho daño pero por fin
llegamos al Río Tajo
donde pudimos
refrescarnos en la
fuente del lugar y
avituallar, cosa que ya
iba siendo necesario. |
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Una
vez repuestas las fuerzas,
reiniciamos la ruta pasando al
lado de Casa de Fuente García
por un camino en interminable
subida hasta la cota de casi
1800 metros de altitud cerca
ya de la Umbría del Oso. Aquí
modificamos otra vez el
itinerario sobre lo
inicialmente programado e
iniciamos un vertiginoso
descenso por lo que se
considera el nacimiento del Río
Zafrilla hasta llegar a LA
VEREDILLA. Desde aquí
seguimos al lado del río
antes mencionado por un largo
llano y con un camino en
perfecto estado que invita a
llevar un rápido ritmo sin
olvidar las consabidas
precauciones por las “rodás”
existentes en el camino. Después
de un pequeño ascenso nos
encontramos en ZAFRILLA donde
nos espera el autobús con el
ansiado avituallamiento y
refrigerio que a las avanzadas
horas del día que se estaban
haciendo y teniendo en cuenta
el madrugón, ya iba haciendo
falta.
Llevamos un importante
retraso sobre el horario
previsto por lo que enseguida
reiniciamos el camino hacia Cañete.
Sólo
nos queda una pequeña
dificultad montañosa antes de
llegar al Rento de la
Curandera. No tiene excesiva
pendiente pero el estado del
camino, muy deteriorado, hace
que tengamos que emplearnos a
fondo.
Alguna
caída sin consecuencias nos
pone en alerta en un
vertiginoso descenso hacia
Salinas del Manzano. Antes de
incorporarnos a la Vega del Río
Mayor del Molinillo, nos
detenemos en las salinas que
dan nombre a esta localidad.
Ya en la vega y acompañando
al Mayor en su descenso hacia
Cañete, plato grande y a
disfrutar de los últimos kilómetros
de esta fascinante aventura.
Ritmo vivo y alegre permitiéndonos
incluso algunos demarrajes a
pesar del esfuerzo de la
jornada que ya se dejaba notar
en las piernas.
Por
fin llegamos a CAÑETE,
población que fuera cuna del
Condestable D. Álvaro de
Luna. Posee título de Villa
otorgado por Sancho IV y de Señorío
y más tarde Marquesado, éstos
últimos concedidos por los
Reyes Católicos, a favor de
la familia Mendoza. Lo que más
nos sorprende es su muralla
con sus puertas: la de San
Bartolomé, la de las Eras, la
del Rey, la de la Virgen. Por
último queremos destacar el
carácter monumental de su
Plaza Mayor porticada con
pilares de piedra y madera.
| Esta
entrañable localidad
alberga gente
hospitalaria como la que
más y prueba de ello es
el recibimiento que en
la Hostería
de Cañete nos
hicieron acompañado de
abundantes viandas que
hicieron el deleite de
todos los asistentes
como prueba la imagen
que acompaña al texto.
Así... ¿quién no se
anima a practicar
deporte, y más, en
buena compañía como la
del Club En Ruta? Anímese,
amigo lector, y tanto si
practica deporte como si
no, en grupo o por
libre, no deje de
recorrer nuestra geografía
que realmente merece la
pena. ¡Hasta la próxima!. |
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Francisco
Javier Rodríguez Laguía.
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